Política

Rotundas

noviembre 26, 2018

La pieza de investigación periodística que se publica en la página 6 de esta edición –a cargo de la colega periodista Brisa Gómez– exhibe inmisericorde la naturaleza de ésta administración es varias dimensiones. Sugiere también un algo incómodo de aceptar para la sociedad, pero que hay sobradas razones para pensarlo: la sociedad veracruzana padece una patología misógina inquietante y los datos son devastadores: a dos años de la Primera Alerta de Violencia de Género para Veracruz, sólo se han destinado 5 millones de pesos de la Federación y siguen siendo asesinadas las veracruzanas. En estos mismos dos años se ha asesinado a 416 mujeres. Los 5 millones de pesos se adjudicaron a una empresa fantasma de consultoría –habría que suponer especializada en violencia de género, pero no– ubicada en Jalisco, y que es legalmente representada por una ex maestra de inglés. Para Ionesco y su teatro del absurdo.

El problema de la simulación y la inducción de contratos a empresas ad hoc, es consubstancial a gobiernos del régimen que va de salida. Visto en perspectiva, la exhibición completa de alianzas entre partidos políticos entre bufas y trágicas, pertenece a la misma cepa de síntomas decadentes.

El hecho de que el gobierno federal haya destinado 5 millones de pesos se antoja magro, pero debiera ser suficiente para financiar una aproximación rigurosa al problema, definirlo en los factores que lo componen. Hay plenitud de opciones en el mercado para hacer una definición de los factores que componen el problema del comportamiento misógino fatal.

Parece claro que para el gobierno los feminicidios no son un problema por el cual inquietarse, de hecho lo dijo textual el primer domingo de octubre pasado.

Es inquietante pensar en la naturaleza profunda de los hombres del régimen vigente.