Política

La faena

noviembre 15, 2018

Suponer que es un problema simplemente de credibilidad del gobierno de Miguel Ángel Yunes, cuando sale a responder sin éxito alguno a los múltiples cuestionamientos que le están brotando por todos lados, es simplificar lo que su gestión significó para el estado y que será recordada más que por cualquier otra cosa, por el intento del panista de heredarle la silla gubernamental a su hijo… En una visión del poder absolutamente vertical, difícilmente puede sustraerse al mandatario de cualquier otro de los actos de gobierno que se hubieron cometido en el atroz bienio que está por concluir… Un caso paradigmático –por sus implicaciones afectivas y de añeja complicidad– es la gestión en la SEV de Enrique Pérez, aquel funcionario a quien como director general de Reclusorios de la Segob, cuando Yunes Linares ocupaba la Subsecretaría de Seguridad Pública durante el mandato de Felipe Calderón, se le "fugara" Joaquín El Chapo Guzmán, tema de moda nuevamente por las implicaciones del abogado del capo tanto a Felipe Calderón como Enrique Peña, a quienes, aseguró, el jefe del Cartel de Sinaloa entregaba cuantiosos sobornos… Resulta que en los postreros días de la gestión del versátil Pérez, hubo un cuantioso tráfico de plazas de tiempo completo tanto como forma de pago por los servicios prestados como por puro negocio, en un sospechoso esquema en el que participaron Argelia Irasen Ramos Díaz, directora general de Recursos Humanos; Gilberto Díaz Ramos (hermano de la directora de Recursos Humanos); Roberto Guzmán Durán, jefe del Departamento Técnico Normativo; María del Carmen Gallardo Cruz, secretaria particular de Enrique Pérez Rodríguez; Erick Emmanuel Gómez González director de Nóminas; Claudia Iliana López Benítez, coordinadora de Delegaciones; Sandra Minerva Ramírez Chaga, directora jurídica; Roberto Santamaría Pérez, director de Adquisiciones y Arrendamientos; José Luis Soto Ortiz, jefe de Departamento de Apoyo Tecnológico y no podía faltar quien vendió a los inspectores de Educación Física Estatal, Viany Lily Álvarez Prado, enlace administrativo de la Dirección General de Educación Física Estatal, quien mañosamente ocultó claves presupuestales para sus amigos… En esta bien pensada "carranciada" que comenzó a fines del 2017 y se fraguó en 2018, se asignaron de manera directa y sin pasar por los procedimientos que señala la normatividad, plazas de tiempo completo como TITULAR C, que es la máxima categoría dentro del tabulador de escuelas normales, percibiendo sueldos de entre 35 mil y 40 mil pesos mensuales… Según documentos oficiales hechos llegar a esta redacción, dichas claves presupuestales se encuentran asignadas a los centros de trabajo: 30MSU0080L Universidad Pedagógica Veracruzana, 30MSU0416G Escuela Normal Superior Veracruzana Dr. Manuel Suárez Trujillo, 30EBH0018F Ilustre Instituto Veracruzano, 30MSU0415H Benemérita Escuela Normal Veracruzana Enrique C. Rebsamen, en esta ciudad… En el supuesto entramado que operó este masivo tráfico de claves y plazas, aparece el director de Adquisición y Arrendamiento, Roberto Santamaría Pérez, administrador financiero por excelencia del secretario de Educación, desde que colaboraban juntos en el Issste, encargado, entre otras cosas, de las mañosas licitaciones que tienen al jefe de la pandilla yunista con tres denuncias en la PGR por el saqueo cometido en dicha institución durante el calderonato… En esa red de tráfico de plazas, que según el gobernador electo, Cuitláhuac García, serán revisadas con lupa para deslindar responsabilidades y, en todo caso, emprender acciones penales, hay un engorroso entramado de complicidades que tiene como cabezas a los arriba mencionados… La maniobra principal se encuentra en ocultar los registros de los movimientos, lo que hace suponer la ilegalidad de los mismos, sobre todo, porque muchas de ellas son plazas de nueva creación, fenómeno que se cebó principalmente en la UPV, donde actuaron en contubernio el subsecretario de Educación Media Superior, el perredista Ricardo Gómez Leyva y el rector de la UPV, Oscar Ballesteros González… Este par de yunistas-perredistas, aprovecharon el hueco legal de que ese segmento del sector no está contemplado en la reforma educativa, y de ahí el asalto a la nómina…