Política

Embarazos tempranos, ausencia de gobierno

noviembre 15, 2018

En este espacio editorial varias veces se ha dicho que el estado tiene un muy serio problema de misoginia. No sólo por la ofensiva e indignante impunidad en la que permanecen la mayoría de feminicidios habidos desde hace varios años, cosa que se agrava seriamente con el dato nada ligero de que Veracruz es primer lugar de feminicidios del país.

En el primer trimestre de este año se contabilizaban entre 20 y 25 asesinados de mujeres por el sólo hecho de ser eso, mujeres. El Instituto Cordobés de las Mujeres por la Igualdad reporta que ha atendido más de 400 casos de violencia en lo que va del año. Más de uno por día.

En el norte del estado, en Poza Rica, el director del hospital regional da el dato terrible de que tres de cada 10 embarazos, son de niñas entre 12 y 18 años. Lo que ilustra sin misericordia la dimensión de las patologías machistas porque no pocas de esas niñas embarazadas fueron víctimas de abuso. Por si fuera poco, la mayoría de los embarazos de menores son de alto riesgo. Las causas, apunta el galeno, son la pobreza, la ignorancia derivada del analfabetismo, desempleo y la irresponsabilidad. Y si la irresponsabilidad es un favor importante en la configuración del problema, puede suponerse que obedece a la ausencia del Estado en el problema. Hace años que los gobiernos hacen nada en términos educativos y difusivos para informar y orientar a las niñas y adolescentes –hombres y mujeres– en previsión del embarazo y educación sexual.

Dicho de otro modo y en breve, si existe tal cantidad de embarazos de menores en el estado, eso obedece principalmente a la falta de presencia de las instituciones del Estado para educar, informar, orientar y ofrecer atención médica específica. Es decir, un problema público que crece y se agrava por causas completamente atribuibles a la ausencia de las instituciones en la materia. Lo que habla muy mal de la calidad de las autoridades de los últimos lustros.