Política

Consultar a la ciudadanía, una forma de acabar con la corrupción: Calderón Alzati

noviembre 04, 2018

Semanas antes de la realización de la consulta ciudadana que organizó el equipo de transición del presidente electo para preguntarle a la sociedad respecto de la conveniencia o no de la construcción del aeropuerto de Texcoco, y sobre todo en el momento que se dio a conocer que la opción de Santa Lucía había sido votada mayoritariamente, sobrevino una embestida mediática que pretendía hacer pensar que el país estaba entrando en una crisis económica tras el anuncio de la cancelación del aeropuerto de Texcoco, situación que el presidente de la Fundación Rosenblueth y encargado de la contabilización de los resultados, Enrique Calderón Alzati observa como una reacción de los inversionistas inmobiliarios y especuladores, muchos de ellos asociados al grupo político de Enrique Peña Nieto, en defensa de sus cuantiosos intereses y grandes negocios en puertas

Según Calderón Alzati, ello explica la virulencia de los grupos mediáticos identificados con el gobierno y que en su momento han callado ante la corrupción y la ambición de quienes impulsan un proyecto económico que beneficiará a unos pocos , pero que creará un enorme conflicto por la hiperconcentración de cientos de miles de trabajadores y sus familias que se asentarían en la CDMX, alcanzando en pocos años una población de unos 50 millones de habitantes. .

– Como encargado de la consulta, ¿qué piensas del debate que tiene como eje el tipo de cambio, la huida de inversionistas, la falta de confianza del gran capital en el nuevo gobierno?

–La desacreditación de la consulta en realidad es una cortina de humo para ocultar primero que se trata de un gran negocio, se ha dicho inmobiliario, en el que participan muchos políticos asociados al régimen de Peña Nieto quienes compraron muchos terrenos alrededor del aeropuerto a muy bajo precio. Ese costo ya subió exponencialmente , pero lo que se trata de hacer una inversión a futuro con un gran negocio en hoteles, plazas comerciales. Este tendrá un valor impresionante pero esos negocios estarán en manos de quienes planearon poner ahí el aeropuerto.

–¿Eso es un acto de corrupción porque es utilizar puestos en el gobierno para hacer negocios?

–Eso se ha hecho antes, pero nunca algo tan grande. El costo lo pagaáan los habitantes de la CDMX porque la cantidad de personas que serán requeridas para atender los negocios, personal para hoteles, restaurantes, etcétera, generaría una gran cantidad de fuentes de trabajo, pueden ser hasta dos millones, una cantidad que no se alcanza a comprender. Se va crear empleo donde no se necesita. Se requiere en otras partes no desarrolladas del país, por ello el aeropuerto va en contra de los intereses de la ciudad misma y de la nación porque llevara a un crecimiento desmedido de la CDMX.

Se recordará que en 1953, Ruiz Cortines inauguró el actual aeropuerto. En los siguientes siete años, junto con otras razones hicieron de esa década la del mayor crecimiento de la ciudad. En ese tiempo, la cantidad de habitantes de la ciudad se fue al doble.

De seguir el proyecto, la CDMX crecería en el 2030 hasta los 50 millones de habitantes. Imaginemos el costo social y económico que eso traerá pues los tiempos de traslado de los trabajadores se duplicarán en esa megaciudad. Está por otro lado el problema del agua. Proveer a 50 millones de personas tendrá un costo tremendo. La ciudad está en los límites de su propia destrucción. Los salarios apenas alcanzarán para pagar el traslado del trabajados de su casa al centro laboral y viceversa. Hay que subsidiarlo, como el metro, pero alguien lo paga y son los impuestos del gobierno. Eso se tiene que entender que por la voracidad de unos por hacer grandes negocios, no les importa el costo del pueblo.

Mucha gente de la CDMX participó masivamente en la consulta porque sabe del problema que esto representará y conoce por experiencia propia de los problemas que se vienen.

–¿Se justifica una nueva terminal aérea por el tráfico que hay en la capital del país?

–Hay que ver también el por qué del crecimiento del tráfico aéreo a la CDMX es tan grande. Es un fenómeno tal vez planeado, pero tiene que ver con el quiebre fraudulento de Mexicana de Aviación cuyo resultado fue en principio la desaparición de las línea o rutas aéreas periféricas. Si quieres ir del puerto de Veracruz a Oaxaca, Minatitlán, Tampico, Villahermosa, Campeche, el único recurso es volar a la CDMX y de ahí a estos puntos.

Esto nos lleva a pensar en un proyecto centralizador de las rutas aéreas lo que tiene como consecuencia que por un viaje de hora y media, tengan que viajar a la CDMX, esperar a volar nuevamente y recorrer mas del doble de los kilómetros y desde luego los precios se elevan en esa proporción.

Quienes se benefician son los dueños de las compañías de aviación, Interjet de Miguel Alemán y con seguridad otros políticos que pueden ser sus socios; Volaris se dice que el propietario es Pedro Aspe y las relaciones de Salinas con todos. Ese es un gran negocio.

López Obrador no podía decir simplemente suspender Texcoco y no dar una alternativa, por eso plantea Santa Lucía, pero ya una vez siendo presidente en funciones lo tendrá que analizar y se verá que la solución no es construir un maravilloso y gran aeropuerto que le daría prestigio al país, pero a un altísimo costo.

La solución podría estar en fortalecer otros aeropuertos. Ya se habla de Toluca, e inclusive el gobernador mexiquense le pareció buena decisión; está Queretaro, Puebla, Cuernavaca, incluso más allá si las rutas periféricas se promueven porque esto dará oportunidad a la descentralización de la vida económica del país.

La revolución industrial concentró a la población en las ciudades y eso generó una pobreza brutal, en Inglaterra, Alemania o Italia, situación que fue retratada en libros como Los Miserables, Oliver Twist, etc. La lección no es centralizar sino lo contrario.

El proyecto de AMLO tiene como otro de sus propósitos pasar de un estado centralizador a uno que decentralice las decisiones, la inversión y el desarrollo. Si se logra México tendrá mucho mas perspectivas de crecimiento económico y social.

–¿Qué te hace pensar el debate y la crítica de muchos medios que se han distinguido por ser muy críticos con López Obrador aprovechando el tema del aeropuerto y las debilidades de la Consulta?

–Durante la consulta hubo una estrategia para desprestigiarla y lograr que la gente se desalentara y atemorizara. Decir que la consulta es ilegal no lo entiendo cuando la Constitución habla de la libertad de expresión y la consulta es una forma de expresión. Quisieron que los ciudadanos pensaran que esto es ilegal y a lo mejor en esa ilegalidad podría traerles consecuencias, o lo que sea.

No impactaron a la población que fue voluntariamente, sin acarreos ni nada. Eso era muy claro. Me llama la atención la actitud de algunos periodistas, en particular la falsedad del absurdo de un texto de Carlos Marín en Milenio, en el que sin dar pruebas, decía que la consulta era fraudulenta y ponía en duda que incluso hubiera Pueblos Originarios en Texcoco. Todo lo critica, generando también la idea de que el peso se devaluará, creando miedo, estos mismos periodistas callaron cuando Peña Nieto canceló el tren rápido a Querétaro y no se les escuchó decir que habría crisis y devaluación que además no hubo.

Hay detrás de ellos grandes intereses que tiene controlados a los medios de comunicación y gente como José Cárdenas, Loret de Mola han sido chayoteados y maiceados para que actúen de esa manera. Esto se acabaraápronto en la medida que se compruebe y se sepa del gran negocio que es el aeropuerto. Los grandes negocios pronto se darán a conocer de forma puntual.

–¿Fue precipitada la consulta?

–Se tenía que hacer rápido para interrumpir los trabajos y evitar que se encareciera más en caso de que la gente optara por la cancelación. Seguramente hará mas consultas AMLO. El hecho de que sea vinculatoria o no pasa a un segundo término porque como presidente puede decidir. Lo que en realidad distingue a este acto fue el método para decidir un tema tan importante a diferencia de los demás .

Entiendo que habrá más consultas como la del tren maya, probablemente el tema de las mineras, y si nos invita la Fundación Rosenblueth seguiría haciendolas pero a lo mejor lo haría ya la propia presidencia.

–¿Consultar a la población es una nueva manera de hacer política y deslindar los intereses económicos de la política lo que generó corrupción?

–Hace dos años inicie un proyecto en La Jornada, consultando sobre distintos temas gracias al apoyo del periódico. Cuando iba a lanzar el proyecto hablé con AMLO y el me comentó que era bueno porque dijo me invitaría a consultar con la gente mi proyecto de gobierno, para que se gobierne a través de lo que el pueblo diga y el gobierno responda a los intereses de la sociedad. Las suspendimos porque eran temas políticos en tiempos cercanos a las elecciones pero ahora veo que AMLO seguirá con este método.