Política

A SOLO UN PASO DE LA BANCARROTA AL PESÑENADERO.

septiembre 20, 2018

Si no es suficiente lo existencia de cincuenta y tres millones de miserables y un país

ensangrentado,- cuyos cadáveres deambulan de pueblo en pueblo sin encontrar un sitio de

descanso-, donde la violencia y la criminalidad nos asedian, entonces, con orgullo, podemos

presumir que nuestro país no está en bancarrota, pero si al menos más cerca del despeñadero

que nos anticipa que no habrá seguridad ni paz para nadie.

Y, si a más de treinta años del salinato, debe de ser cierto que estamos en el país del que

no pasa nada, cuando los empresarios se inconforman de inmediato porque se les dice que la

situación es crítica y amenazante, aunque toquen las campanas que presagian o anuncian las

desgracias, es decir, ven la tempestad y no se hincan , lo que significa que, como a ellos les ha ido

muy bien, la sociedad también ha sido beneficiada, pues el error de diciembre de Zedillo no fue

suficiente.

Si se quiere que no se anuncie la tormenta porque peligran sus intereses,- hablar mal del

camello significa que no podrá venderse-, olvidándose que en el momento menos esperado las

cosas pueden cambiar de manera grave y peligrosa para todos, si no se enfrenta con rigor lo que

viene, pues a nadie se le arrienda las ganancias cuando vemos el terremoto.

Lo expresado por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador de que existe un

país en bancarrota, no se refiere solo a la riqueza que poseen los de la familia de los Forbes ,

no menos de veinte súper millonarios nacionales- que, cual voraces y rapaces seres no

humanos, hacen su agosto y lo mismo sirven a unos o a otros, en tanto no se les llegue a sus

bolsillos, pues nadie renuncia fácilmente a los privilegios de suyo abominable, lo que se quiere

dejar sentir, de nueva cuenta, que ellos son los que mandan.

Cuando los empresarios hablan de un México fuerte es porque quieren seguir siendo los

beneficiarios del establecimiento que les dio riqueza y poder, que sirve para avasallar a quienes

están enfrente y en el caso, los obreros y campesinos, que aún viven en las peores de las

condiciones, al tener un gobierno que siempre ha estado a su servicio, esto, de las minorías que

nunca tendrán llenadera , por lo mismo, no quieren, por lo menos , que los recursos públicos se

distribuyan con un poco más de equidad, sino que solo sirvan a los políticos que están a su

servicio, o bien a los contratos lesivos contra el país.

Por lo mismo, ahora que, al hablar López Obrador de bancarrota, es un preludio- dicen

sus adversarios abiertos y embozados- de que, no podrá cumplir lo que ofreció en su campaña y

que lo llevó sepultar con más de treinta millones de votos a quienes han llevado a este país a la

situación crítica que vive, ello, como corolario de un gobierno de fallido, que fue más de lo

mismo, como la demagogia y el engaño.

Sin embargo, si todo anuncia que el cambio es y será a fondo, la suprema Corte de Justicia de

la Nación, corresponsable de la crisis o bancarrota de que tanto se especula y se asombra los

banqueros y empresarios, ha tomado bandera para firmar, por conducto del ministro Arturo

Zaldívar Lelo de Larrea, en una autocrítica que jamás habíamos escuchado , "que el Poder Judicial

no se ha ganado la confianza de la sociedad, y se pronuncia por atender las demandas sociales,

acabar con los privilegios y la corrupción, pacificar al país y erradicar las desigualdades".

Las palabras del ministro al abordar el descontento social afirma "fueron reveladoras de

un desprestigio generalizado de las instituciones y- tenemos que reconocerlo- mucho de ese

hartazgo y de esa frustración social se dirigió expresamente a esta Suprema Corte de Justicia y al

Poder Judicial de la Federación, en general", es decir, la existencia en la corte de un Ministro –

Medina Mora- que sin cumplir con la constitución ocupa ese cargo, habla del manoseo de la

justicia y de la violación a los derechos humanos.

No se puede exigir mayor claridad cuando exigió a los jueces que rindieron protesta, que

no puede hacerse de oídos sordos a los reclamos sociales y, escudándose en sus garantías

institucionales simplemente, voltear la cara y no asumir su responsabilidad en los problemas

estructurales que aquejan a nuestro país ", en síntesis, que sean prestigio de la institución y no

amanuense o mediocres en su actuar.

Al reconocer que en el poder judicial de la federación existe corrupción, convoca a que se

sancione, bajo el signo de cero tolerancia, lo que está en sintonía con lo anunciado por el

presidente electo y en consecuencia, si el acompañamiento de ese poder es esencial, al igual que

el legislativo, ello conduce a augurar que si podrá abrirse la transformación nacional, al reformar,

sobre todo la constitución política del país , pues ha sido tasajeada de manera irresponsable por

una camarilla de bandidos que solo han pensado en sus intereses personales.

En base a lo anterior, que nadie se espante porque los votos hablaron y seguirán hablando

en el futuro si se continúa por el camino de la transformación social, de lo contrario, el descalabro

será feroz, y la prueba se dejará sentir cuando se resuelvan las impugnaciones en los casos de las

elecciones del 1 de julio, que pondrá a prueba al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la

Federación, demostrando su independencia y autonomía en base a resoluciones congruentes y

ajenas a intereses partidistas.

limacobos@hotmail.com

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