Política

Tú no eres tú, tú eres ‘el otro’

septiembre 19, 2018

Mientras no seas capaz de hacer análisis y propuesta propia, no eres, porque en principio, aquello con lo que podrías ver (y ser) la diferencia, tus estructuras mentales, dependen 98% del otro, pues aquel (tus padres, abuelos, cultura), es el que construyó esa misma estructura mental, no tu. Uno no hizo ni siquiera un pelo de uno mismo y es uno sólo un resultado histórico 100% determinado si no es capaz de negar y filtrar lo anterior para hacer su propio análisis y propuesta. Sólo que el 99% de la gente nunca logra rebasar su estado de ser ‘otro’, pensando erróneamente que su yo ‘es SU resultado’. Nadie educa para ello. Y lo peor es ‘estar orgulloso de ser el otro’ por simple falta de educación, esto es peor que los pobres ‘pobres de derecha’.

Esto puede empezar a cambiar si la educación, la gente a cargo de la educación, empieza a considerar que ‘ser uno mismo’ es a lo que viene uno a la tierra, no a ser un reflejo o un instrumento del otro. Uno puede ser la instrumentación que soluciona las frustraciones del padre, o la instrumentación de los cobradores de impuestos y lo que se construye atrás de eso (el estado), o la instrumentación de los empresarios para tener mano de obra barata, o el instrumento de la pareja para ‘ser feliz’, pero ‘ser uno’ rebasa la condición de ser instrumento. Persona que no domine esto, no debiese estar en la cúspide del ramo educativo, y preferentemente en ninguna aula (espacios que hay que dejar ya en la historia paramilitar de la educación), pues de lo contrario no es más que un instrumento de la estructura estatal para instrumentalizar a los mexicanos para fines ajenos. Una escuela cualquiera con un director de escuela es un atentado a la democracia. ¿Cómo van a enseñar a destinstrumentalizarnos los instrumentos del estado? El día que el llamado director o mejor, el representante escolar, sea un representante de los maestros y estos representen los verdaderos intereses de los alumnos, aún contra sus padres retrógradas, contra los sistemas de opresión, empezaremos a degustar la más incipiente democracia, antes, la necesaria democracia en la educación es sólo un choro. Lo que ciertamente ‘da bronca’ es que no se aprovechara la actual ola de izquierda para instrumentar una educación de vanguardia y sólo se reemplazara un color por otro conservando el mismo aparato de otrificación.

La única salvación es por la vía del respeto al ser humano en formación y el acompañamiento, es decir, escuela activa. Si, ya lo dije antes, pero como decía Ortega y Gasset, "el que no exagere, que calle", y como decía algún teórico revolucionario, "las cosas hay que repetirlas porque la humanidad casi no tiene memoria". (¿Era Brecht?) Además siempre lo dice uno desde una perspectiva distinta, para ver si de alguna forma ‘cae el veinte’.

Y es que siendo ‘el otro’, podrías estar siendo tu propio enemigo, sin darte cuenta. Esto en sí es lo más frecuente. (¿No es esa la peor de nuestras actuaciones?) De hecho, es muy frecuente que por el hambre de reconocimiento que establece el sistema de premio y castigo desde el primer llanto, por la externalización del motivo, el sujeto termine a expensas de todo ‘lo otro’, alienado o anulado, lo que por supuesto es frustrante y lleva al deseo de cualquier droga legal, ilegal o que no se identifica como droga, como la televisión, lo cual el sistema también te acerca para que continúes siendo útil, como si nada pasara.

Así que o aprendemos y enseñamos a ser ‘Uno mismo’, o estamos en el remolino del inodoro, o del urgentemente necesitado por todo el mundo ‘baño seco’, para dejar de cagar el agua y la leche. Urge.

feril.jor@gmail.com