Política

◗ ENTREVISTA/ Jorge Ismael Elizondo Pérez

septiembre 19, 2018

La palabra y la acción la tienen los jóvenes

Jorge Ismael Elizondo Pérez, un hombre de izquierda, integrante del Movimiento de Liberación Nacional promovido por Lázaro Cárdenas, considera a sus 87 años que sus ideales y las semillas que sembró han dado fruto, pero es a los jóvenes a quienes les corresponde seguir construyendo el nuevo país, es a ellos a los que les toca exigir empleo y escuelas. "La palabra y la acción la tienen los jóvenes".

Elizondo Pérez, quien ha pasado su vida participando en los movimientos de izquierda, consideró que le dejan a Andrés Manuel López Obrador el país con muchos problemas, los priístas han saqueado a México", esperamos que cambien las cosas y que termine la corrupción para rehacer este país".

Los principales ejes de cambio son la cuestión económica y dar empleo a mucha gente que no tiene trabajo y que anda delinquiendo, haciendo lo que puede para vivir, por eso es necesario crear un nuevo sistema de trabajo, porque hay mucho desempleo. Muchos jóvenes están despistados, nada más se entretienen con el celular pero no hay trabajo y la población ha crecido mucho y los jóvenes no tienen acceso a una escuela y trabajo, a ellos les compete exigir esas mejoras en sus condiciones de vida, dijo el mentor.

Elizondo Pérez es el maestro que llegó recién egresado del Instituto Politécnico Nacional a dar clases en la Escuela de Enseñanzas Especiales (Hoy Técnica 3 que se ubica en Xalapa) en donde también aprendían un oficio, y uno de sus alumnos fue Atanasio García Durán, quien le hace una vista en su domicilio, para reconocer a su maestro aquellas enseñanzas sobre el socialismo, sobre la izquierda, sobre el querer mejoras sociales sin necesidad de violencia.

El maestro sentado en la sala de su casa, espera a su ex alumno para conversar, juntos recuerdan que Elizondo Pérez no sólo les daba el taller de electricidad, sino por las tardes los invitaba a su casa, ubicada en ese entonces en el centro de la ciudad, para darles clases sobre izquierda, aunque, en aquellos años recuerda, había muchos movimientos, eran tiempos difíciles y la gente tenía que esconderse por la represión del gobierno de aquellas épocas.

Los dos coinciden del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), refieren que por sus filas pasaron algunos de los principales personajes de la izquierda, militantes e intelectuales, más relevantes de la segunda mitad del siglo XX en México y había problemas de tipo político, "el Movimiento de Liberación Nacional era para defender las causas más nobles, se integró paralelamente a los movimientos de 1958, que fue el movimiento magisterial, médico y el movimiento de electricistas".

También hay quienes consideran que el Movimiento de Liberación Nacional es "el esfuerzo más importante en la lucha por la unidad de las corrientes y personalidades interesadas en un desarrollo nacional independiente y democrático".

Entre esas personalidades, recuerdan, está Demetrio Vallejo, quien nació en el pequeño poblado de El Espinal, Oaxaca en 1910, en el seno de una familia de campesinos indígenas, en 1948 tomó parte activa en un movimiento social que pretendía independizar al sindicato ferrocarrilero del corporativismo priísta, pero fue derrotado y la agrupación de los trabajadores del riel quedó convertida en una más de las organizaciones alineadas al partido oficial. Pero Vallejo aprendió de esa derrota y durante diez años difundió entre sus compañeros la necesidad de recobrar la independencia sindical.

También estuvieron Othón Salazar, Valentín Campa, pero a todos los líderes los encarcelaron –sostiene Elizondo Pérez–, también era unos años en donde había represión, entonces le aflora el recuerdo cuando en 1960, aquí en Xalapa, "estaba yo estaba integrado a un grupo activista, con Manuel Lagos, me integré al partido comunista, hacíamos pintas, y seguía trabajando como maestro".

Su inquietud transcendía del aula y por las tardes acudían sus alumnos a tomar clases de socialismo, marxismo, de ayuda al prójimo, lo que enseñaba de izquierda nunca fue de odio sino de sembrar semillitas, de responsabilidad, de buscar integrar sin la necesidad de violencia, acotó el papá del gobernador electo, Cuitláhuac García.

"Se me quedaron las ideas y todo ello sirvió para que la esperanza que sembró tuviera frutos porque todos mis hijos han creído en esa esperanza. Nos enseñó la política de justicia social y eso incluía mucha responsabilidad, porque en su forma y desenvolvimiento fue muy recto, honesto". señaló García Durán.

"Es ahí en donde me surgió el pensar con la teoría socialista de Elizondo y de Ana Berta Cuevas, maestra que daba español y originaria de Naolinco, los dos fueron los pilares de un camino de izquierda, los dos fueron del Movimiento de Liberación Nacional".

La teoría del socialismo se entremezclaba con la teoría de la electricidad, "y me gustaba compartir cómo era la base en Rusia, de los soviet del campo, organizaciones de productores, nosotros éramos jóvenes idealistas entusiasmados por ese sistema que prometía tantas virtudes y ventajas para la humanidad que era el socialismo, nos convertimos no sólo en simpatizantes, sino en activistas", narró Elizondo Pérez.

Elizondo Pérez provenía de una aristocracia del Porfiriato, su padre no quería a Francisco I. Madero, a Venustiano Carranza no lo quería porque se adueñó del ferrocarril mexicano y su padre trabajó en los ferrocarriles.

El 2 de octubre de 1968, yo trabajaba para la empresa Bufete Industrial como Inspector y Expeditador de Equipo y Materiales para las empresas de aquella época y "ese 2 de octubre viajé a Monterrey a inspeccionar unos pedidos colocados a una empresa de los señores Elizondo –hay muchos Elizondo en Monterrey y mi abuelo Ismael era de ahí– y al día siguiente la secretaria de esa empresa me preguntó que si sabía de lo ocurrido en México el día anterior y yo no sabía de la brutal represión y matanza de Tlatelolco. Regresé a México en el vuelo de Mexicana de Aviación y, casualmente, el pasajero que había volado en ese avión dejó en mi asiento El Universal y el reportero de ese diario daba cuenta de la matanza de Tlatelolco ordenada por Gustavo Díaz Ordaz y en el texto, el reportero relataba cómo un niño que había asistido al mitin de la Plaza de las Tres Culturas, y le decía a su hermanito pequeño, "Beto, levántate, Beto", pero Beto estaba muerto, eso fue muy triste".

A pesar de una vida de lucha en la izquierda Elizondo Pérez no fue víctima de la represión, pero sí pasa su vida entre precariedades, vive en un departamento de interés social, apenas con lo mínimo para sobrevivir , con una pensión de 2 mil 800 pesos al mes. Por eso tiene la esperanza que el cambio sirva, que los gobiernos se volteen a ver.