Sociedad y Justicia

En la sierra, la protección personal depende de nosotros: Román Vásquez

septiembre 11, 2018

Zongolica, Ver.- También en los municipios de esta sierra la paciencia se agota. Sus habitantes no ven mal organizarse para ser ellos mismos quienes garanticen su seguridad. La ola de violencia contra los maestros puede ser el pretexto para "incendiar" una zona que desde el gobierno de Javier Duarte ha sido vapuleada por la violencia y la inseguridad.

Román Vásquez, quien en su momento se nombró como precursor de las autodefensas en los municipios de la sierra de Zongolica, retoma el tema. Sin embargo, esta vez no se aventura a proponerse para organizar a la sociedad de una zona complicada por su geografía, pobreza y ahora por la violencia

"Llevo años haciendo conciencia en los ciudadanos (sobre) la importancia de no sólo exigir seguridad sino empezar a designarnos ese trabajo. El Estado ya demostró su participación dentro de la delincuencia misma; el gobierno de Javier Duarte lo expuso. Estamos esperando que ahora la clase magisterial se empiece a organizar para defenderse y darse seguridad ellos mismos".

Sostuvo que los hechos actuales, tanto en Veracruz como en el país, "provocan que haya incredulidad (hacia el gobierno). No podemos confiar en el Estado mexicano, ya esa confianza se perdió. Aquí en la sierra tenemos claro que la defensa de nuestro patrimonio y seguridad personal depende de nosotros".

Tras los acontecimientos ocurridos en diversos municipios de la sierra de Zongolica, en donde han sido privados de su libertad al menos cinco docentes, uno de los cuales fue asesinado y otros más amenazados, dijo que confía en que la próxima Legislatura del estado intervenga, "esperemos que el Congreso local refuerce más la ley en favor de los ciudadanos y permita el registro de armas para nuestra propia seguridad. Hoy en día nos damos cuenta que vivimos un estado sin ley, cárteles de diferentes denominaciones, delincuencia común. Hay una lucha de la sobrevivencia y delincuencia organizada conformada por jóvenes en su mayoría que solo es carne de cañón; son jóvenes inexpertos obligados o amenazados para trabajar bajo los intereses del poder".

Expuso que lo que espera es que la sociedad tome conciencia y defina que la única alternativa es la participación de todos, para obligar a las corporaciones a actuar.

Reiteró la exigencia al Congreso local para legislar en torno del registro de armas a ciudadanos honorables.

Para finalizar, consideró que por el momento un levantamiento (armado) está distante, "eso requiere de un proceso primeramente de conciencia con la mayoría de la población, que ahora por temor aún está en pañales creyendo o queriendo que el Estado haga todo con la sola demanda del pueblo; no obstante, a estas alturas no podemos esperar que seamos los próximos en ser levantados. Es y siempre será el miedo a lo que muchos ciudadanos aún están esclavizados, esa es una línea muy difícil de pasar, es complicado, pero no imposible. Recordemos o simplemente informémonos de los acontecimientos en otros estados, donde la delincuencia ha sido exterminada por la fuerza del pueblo, que ante el hartazgo social y por la falta de seguridad, decidieron tomar la seguridad en manos propias.