Sociedad y Justicia

Marinos cometieron tortura, afirma CNDH

septiembre 10, 2018

Veracruz, Ver.- La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) determinó que policías navales de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) incurrieron en detenciones y retenciones arbitrarias y tortura en operativos efectuados en las ciudades de Boca del Río, Córdoba y Coatzacoalcos durante 2011 y 2012, lo que significó violaciones graves a las garantías individuales de las víctimas.

Además, el organismo señaló que agentes del Ministerio Público federal dilataron u omitieron iniciar las investigaciones correspondientes en contra de los elementos navales por el probable delito de tortura pese a que contaron con las pruebas necesarias para iniciar una investigación por tales casos.

Lo anterior lo concluyó la CNDH al resolver quejas que interpusieron las víctimas, las cuales se incluyeron en la recomendación 29/2018, la cual se envió al secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz, y al subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales de la PGR, Alberto Elías Beltrán, como suplente titular de dicha dependencia.

La recomendación 29/2018 incluye el número de expediente CNDH/2/2013/581/Q, que presentaron dos personas que fueron detenidas en un retén por elementos de la Marina la tarde del 22 de agosto de 2011 en la ciudad de Boca del Río.

Según la denuncia, cuando estas dos personas caminaban a la altura de la calle Mar del Norte, uno de los policías navales expresó que "era la persona que estaban buscando", por lo que le cubrieron el rostro con la misma blusa y la subieron a una camioneta camuflada, llevándosela a las instalaciones de la Marina.

Ya ahí, "le quitaron la blusa, le taparon los ojos, la tiraron al piso, le jalaron de los pelos y la interrogaron acerca de una persona que desconoce; continuaron tocándola en sus pechos, le quitaron su ropa interior y la amenazaban que la iban a violar; la cachetearon y golpearon en cabeza y nariz; intentaron cortarle los dedos dejándole marcas".

Posteriormente, "le arrojaron agua y le pusieron toques en todo el cuerpo, partes íntimas y más en sus senos", también le pusieron una bolsa en la cara mientras la golpeaban en el estómago, por lo cual se desmayó.

Además, le provocaron lesiones en tobillos, empeine y muñecas, la manosearon en sus genitales y amenazaron con descuartizarla.

También, la obligaron a incriminarse como miembro de una organización delictiva y "haber secuestrado" a una persona o si no "matarían a sus familiares".

Al final, esta persona fue trasladada a las instalaciones de la SEIDO, en la Ciudad de México, donde fue puesta a disposición a las 19:30 horas del 24 de agosto, por lo que permaneció retenida 49 horas por parte del personal naval.

Otro expediente, el número CNDH/2/2014/1827/Q, la víctima informó a la CNDH que se encontraba durmiendo en su lugar de trabajo adentro de una caja de camión la mañana del 12 de diciembre de 2011 cuando fue despertado por unos gritos, por lo que al asomarse al exterior observó la presencia de elementos navales, diciéndole uno de ellos que bajara y que se tirara boca abajo en el suelo.

El quejoso expuso que lo golpearon, diciéndole que si no cooperaba lo matarían y que la agresión no cesó sino hasta que perdió el conocimiento.

De acuerdo con su testimonio, cuando reaccionó estaba vendado de los ojos y amarrado de pies y manos.

Lo subieron a un helicóptero, amenazándolo con lanzarlo al vacío si no cooperaba y aceptaba que pertenecía a una organización criminal.

Refirió que le dieron toques eléctricos en todo el cuerpo y en los testículos, lo cual provocó que se desmayara, pero lo despertaron con una cubetada de agua fría; lo desnudaron, lo mojaron y le proporcionaron descargas eléctricas hasta que perdió el conocimiento.

Fue trasladado a la entonces SIEDO a las 07:30 horas del 13 de diciembre, por lo que los elementos navales lo retuvieron durante 24 horas.

El tercer caso que incluye la recomendación 29/2018 que corresponde al número de expediente CNDH/2/2016/1972/Q, donde la víctima relata que la noche del 28 de noviembre de 2012 se encontraba en casa de un amigo en compañía de su hermano en la ciudad de Coatzacoalcos, cuando se asomó por la ventana y observó a unos marinos, quienes lo sacaron de la vivienda, le bajaron el pantalón y le dieron tablazos en los glúteos unas 15 veces preguntándole por "armas y droga".

Después le subieron la playera, lo esposaron con las manos hacia atrás, lo subieron a una camioneta y se lo llevaron a un sitio donde había varias unidades de la Marina. Lo bajaron e introdujeron a un sótano, donde lo interrogó un sujeto al que apodaban Veneno.

Ahí, refiere el quejoso, le vendaron los ojos y lo interrogaron por camionetas, armas y drogas.

Posteriormente, le descubrieron los ojos y le mostraron fotografías, lo golpearon en las costillas, advirtiéndole que no se hiciera "pendejo o idiota porque sabían en lo que andaba".

Después le taparon de nueva cuenta los ojos y comenzaron a sonar una chicharra (diciéndole que iban a ver si sabía bailar), la cual le colocaron tres veces en el pecho sobre la ropa y en los testículos; lo patearon y dejaron tirado toda la noche y el día siguiente.

Mencionó que otros elementos de la Marina lo interrogaron, lo metieron a un baño, le descubrieron los ojos, le mostraron un álbum de fotografías, golpeándolo en la pierna, por lo que cayó de rodillas, lo que aprovecharon los uniformados para meter su cabeza en la taza para después golpearlo en las costillas y piernas con los puños. Después lo levantaron, lo "empinaron" y le dieron tablazos en los glúteos, espalda y piernas.

Según el quejoso, le dijeron que se trataba de Capulina. Las amenazas continuaron hasta decirle que lo iban a matar, incluso un elemento cortó cartucho al preguntarle por carros y droga.

Los toques con la chicharra continuaron en los pies y en los testículos; de igual forma los tablazos en las espinillas cuando le preguntaron de un supuesto secuestro. En los días posteriores que lo retuvieron en ese lugar lo inyectaron en los glúteos.

De igual forma, la persona señaló que le dieron ropa de mujer y lo obligaron a ponérsela y a bailarles, dándole golpes con los puños y patadas cuando se negó.

Finalmente, lo subieron a una camioneta con el rostro cubierto con su propia playera y lo trasladaron a las instalaciones de la PGR en Coatzacoalcos, a las 22:15 horas del 6 de diciembre del 2012, por lo que los marinos lo retuvieron 191 horas con 15 minutos.

En los tres casos se elaboraron evaluaciones médicas y sicológicas para casos de posible tortura y/o maltrato, que concluyeron que los quejosos sufrieron lesiones inferidas por terceras personas y que se observan en los actos de tortura como lo refiere el Manual para la investigación y documentación eficaces de la tortura y otros tratos o penas crueles inhumanos o degradantes.

Por último, la CNDH concluyó que hubo violaciones graves a los derechos humanos de las personas relacionadas con los tres expedientes anteriores, por lo que 10 elementos de la Marina involucrados en los casos incurrieron en responsabilidades.

En ese sentido, se recomendó al secretario de Marina que se investiguen los hechos y que presente una denuncia en contra del personal naval ante la Procuraduría General de la República con el objeto de aplicar las sanciones penales y administrativas que establece la ley.