Política

Se niega DIF estatal a entregar a menor guatemalteco a su madre

septiembre 10, 2018

Heidi Martínez pisó tierra mexicana el pasado 26 de junio. Vino de Guatemala con la intensión de recuperar a su hijo de 15 años que días antes fue secuestrado. Por las llamadas de rescate que le hicieron los delincuentes, se supo que el menor se encontraba en el sur del estado de Veracruz. El chico fue liberado y se entregó a las autoridades migratorias, las cuales lo remitieron al Centro de Asistencia Social para Niños no Acompañados (Casa Medio Camino). Sin embargo, tras hacer los trámites correspondientes, sin justificación, el DIF del estado de Veracruz le ordenó a la mujer regresar a Guatemala y que vuelva por su hijo cuando éste cumpla 18 años, lo que viola los derechos del menor y de su madre; no se lo quieren dar.

Su forma de hablar es rápida, al igual se escucha agitada. Piensa que la policía veracruzana la persigue: "Vine por mi hijo, ya se había hablado desde Guatemala que ellos me iban a dar asilo político y a última hora nada, (pero) yo quiero a mi hijo".

Allá en Guatemala –sostuvo– ha trabajado por periodos para poder atender a su hijo, "a veces me tenía que quedar en casa para estar con mi hijo; en otras ocasiones he salido a trabajar en una tienda o de mesera en un restaurante. He cuidado de mi hijo y tengo a mi esposo allá, por eso no hay justificación de las humillaciones y violaciones a mis derechos y a los de mi hijo de parte de la procuradora de la Defensa del Menor, Helena Paola Laudi Herrera, y de la directora del Centro de Asistencia Social para Niños no Acompañados, Fabiola Razo Safra (instancias dependientes del Sistema Integral de la Familia- DIF Veracruz).

La violación a sus derechos –explica la joven mujer– es porque las autoridades veracruzanas ya no le quieren devolver a su hijo y con ello se ha violado lo establecido en los artículos 2, 3, 4, 5, 10, 11 y demás relativos del Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales, así como el 4 y 8 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, porque ella trae los documentos que la acreditan como la madre del menor, que fue secuestrado en el sur del estado veracruzano.

Heidi expuso que en Guatemala se viven condiciones difíciles y por eso decidió separarse de su hijo y enviarlo con unos tíos para que él pudiera estudiar y superarse en un ambiente sano. Lamentablemente, al entrar en el sur de Veracruz fue secuestrado y sus captores le llamaron por teléfono para exigirle 6 mil dólares por su liberación.

"Estuve en contacto con elementos de la Interpol. Los que secuestraron a mi hijo me daban nombres y eran números de Coatzacoalcos. Me dicen que mi hijo estaba en México, uno de los secuestradores era guatemalteco y éste le dice a mi hijo que lo iba a dejar escapar y lo deja en una calle de Acayucan. Allí empieza a pedir ayuda y lo rescata el grupo Beta, se lo lleva a migración.

Añadió que llegó a la Delegación del Instituto Mexicano de Migración, de donde lo canalizaron a la estación migratoria en Acayucan. Ahí permaneció tres días y luego fue trasladado al Centro de Asistencia Social para Niños no Acompañados del Sistema DIF Estatal; donde estuvo ocho meses. En este tiempo, le sugirieron solicitar refugio para obtener su estadía legal en México y poder estudiar, para en su momento también trabajar.

Heidi Martínez contó que llegó a principios de julio a Xalapa y se hospedó en el albergue Cáritas. Añadió que luego la procuradora le dijo que se fuera a donde estaba su hijo.

Comentó que al inicio la trataron bien, pero al cabo de una semana empezaron los maltratos no sólo hacia ella sino también al menor, nos llamaban "indios patas rajadas, que veníamos a quitar lo que les corresponde a los mexicanos, que lo que deberíamos hacer es regresarnos a nuestro país".

Detalló que Fabiola Razo Safra la amenazó: "‘Tú te puedes ir para Guatemala, pero tu hijo no, él está bajo mi resguardo. Si yo quiero te lo doy’. No soy una mamá tonta y le dije: ‘Vine a este país por mi hijo, ¿por qué ustedes me ponen tanto problema? Él es mi hijo, ya me cansé que me humillen’".

Explicó que su hijo le manifestó que no soportaba los maltratos y que renunciaba a su solicitud de refugio, a lo que las funcionarias del DIF respondieron: "No te puedes ir porque solicitaron refugio".

Fue así que la procuradora –mencionó– les redactó un escrito que decía que Heidi se resistía al refugio. Mi hijo y yo firmamos el documento, que fue enviado a Migración de Acayucan. El oficio fue devuelto y las autoridades del DIF determinaron que la mujer estaba en libertad de regresar a su nación cuando lo determinara

"Mi deportación estaba lista, pero ¿la de mi hijo? Entonces le dije a la licenciada ‘¿Cómo es posible que yo me regrese sin mi hijo, si vine a México por él, no vine de paseo, de turista?"

Acusó también que una mujer oficial del albergue le robó 3 mil pesos le habían mandado de Guatemala.

Ante ello, exige que le den a su hijo y que los deporten a los dos juntos o, en su caso, que México les dé asilo.