Política

Va de nuevo…

septiembre 03, 2018

Reporta la nota de Édgar Escamilla en la página tres de esta edición la caída vertical en la producción nacional de petróleo. Datos de la manoseada y atribulada empresa estatal arrojan que la caída respecto al cierre del año pasado es de casi siete por ciento. Atrás de esto no está sólo la incompetencia de un gobierno excepcionalmente corrupto, sino la acción política y apropiación de los procesos de toma de decisiones del sistema:

En el primer tercio del sexenio de Carlos Salinas, se fraccionó Pemex y se crearon sus subsidiarias. Luego, Ernesto Zedillo aceleró la extracción de crudo autorizando la inyección de nitrógeno en Cantarell. Hoy el yacimiento produce poco.

Fox se deshizo de gran parte de la flota recurriendo a la renta, con la empresa Oceanografía. También vendió los vehículos de Pemex.

Calderón vendió autotanques, buques de carga, casas, llantas, válvulas, tornillos.

Peña Nieto remató con la licitación de tramos de construcción de ductos o los vendió por cientos de kilómetros; vendió la planta petroquímica de Escolín; vendió grandes secciones de la de la petroquímica de San Martín Texmelucan; se deshizo de terrenos, casas y hasta rieles; y vendió la plataforma Chemul a precio de ganga: de 22 millones de dólares, su valor nominal.

Apenas hace un par de años que el presupuesto de Pemex se recontó en la friolera de 100 mil millones de pesos. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores reportó una pérdida de 352 mil millones de pesos. El pasivo laboral de Pemex acumula casi 200 mil millones de pesos; y en este sexenio se cedió a empresas de 17 países el derecho a explorar y explotar el petróleo, todo gracias a una reforma energética acordada en la aberración del Pacto Por México.

Es esto lo que explica, más allá del sobradamente justificado enojo generalizado, el sentido del voto. Falta por ver la capacidad de reinventar una reconstrucción de las reglas del juego reventadas por el pacto de impunidad que las. Esto, independientemente de las exigencias implacables de la realidad cotidiana, las coyunturas y las racionalizaciones políticas, es la tarea sustantiva para reencauzar al país. Refundarlo.