Política

Sobre la propuesta de la nueva Ley Orgánica en la UV

julio 29, 2018

Un par de semanas antes de salir de vacaciones en la Universidad Veracruzana, se nos envió una propuesta de nueva Ley Orgánica, con la encomienda de hacerle comentarios y observaciones poniéndose como fecha límite para ello el 10 de agosto, semana y media después del regreso de vacaciones. Este hecho llamó la atención, porque el entorno político del país y especialmente el veracruzano han cambiado radicalmente.

Me explico al respecto. Hace aproximadamente ocho años, varios académicos pensábamos que era necesario reforzar la autonomía de la Universidad y también democratizarla en distintos ámbitos donde el autoritarismo permea. Discutimos una propuesta de Ley Orgánica interesante donde se hacía hincapié en los órganos de transparencia, derechos humanos, mediaciones intermedias de elección, la descentralización, los medios de comunicación, entre otros aspectos. En esa ocasión, se consideró que no había condiciones políticas favorables porque el PRI tenía mayoría en el Congreso y más bien podía resultar contraproducente porque querían tener el control de la Universidad. Ahora aparece una propuesta de Ley Orgánica, tengo la impresión que hecha al vapor, poniendo énfasis especial en sólo algunos aspectos y al parecer con la idea de enviarla al Congreso antes que salga la Legislatura de mayoría panista.

Por el resultado de las elecciones del 1° de julio, creo que tendremos una bancada sensible a los problemas educativos, por lo que estamos en un buen momento para debatir con más tiempo una nueva Ley Orgánica que abarque diversos problemas y temas que requieren actualizarse en la Universidad, y no constreñirse a algunos aspectos que más bien parecen de interés sólo de un sector.

Mencionaré algunos cambios que se proponen, como los que se refieren a las funciones del rector (a) y de la Junta de Gobierno.

En el capítulo 12 y en relación al periodo rectoral, se propone que sólo haya un periodo de seis años; también se le da mayor autoridad al rector (a) para que designe al Secretario Académico y al Secretario de Administración y Finanzas.

Por ejemplo, en relación a la Junta de Gobierno en el artículo 10, se plantea que ahora serán hasta dos miembros externos a la UV, los que pueden formar la Junta de Gobierno, cuando en la ley actual se consideran hasta cuatro miembros. También se propone que los miembros que ocupen un cargo en la Junta de Gobierno no podrán ocupar cargos de dirección en la Universidad hasta después de un año de concluir su gestión, cuando en la ley actual se estipula que sean tres años.

¿A dónde nos llevan estas propuestas? Primero, a reflexionar por qué es conveniente un sólo periodo rectoral de seis años. ¿Es mejor? ¿Es peor? ¿Se propone hacer coincidir los seis años con la elección para gobernador? O sólo es el periodo en que un rector(a) puede demostrar y consolidar las acciones de su mandato. Por otra parte, el darle más poder al rector para que elija directamente a los Secretarios mencionados, ¿qué significa? Desde mi punto de vista una absoluta concentración de las decisiones. Como se ha operado, es que los candidatos a rector (a) proponían una terna para la Secretaría Académica y la Secretaría de Administración y Finanzas, y la Junta de Gobierno valoraba y podía decidir sobre uno de los candidatos (as) o le daba la autoridad al candidato ganador de proponer, pero existe esta posibilidad de seleccionar de acuerdo como se haya presentado las características de la elección. En la propuesta que se hace, se le quita una función a la Junta de Gobierno y se le otorga más poder al rector (a).

En relación a la Junta de Gobierno, observamos que en lugar de cuatro miembros externos se proponen sólo dos. ¿Cambia sustantivamente la elección el tener la mayoría de los miembros de carácter local? ¿Qué se pretende? Por ejemplo, en las últimas elecciones en la Universidad, en una de ellas los miembros externos de la Junta de Gobierno dejaron en manos de los locales la decisión final de elegir rector (a). En la otra elección, los externos incidieron junto con los locales y tomaron una decisión integral en base a las consultas llevadas a cabo. ¿Cuál fue el argumento de nueve miembros, cinco locales y cuatro externos? Que la decisión de elegir al rector (a) evitara ser endogámica y la representación fuese más equilibrada. ¿Cuál es el argumento de la propuesta? No la sabemos. Por último, en relación a la Junta de Gobierno hemos observado que ser miembro de ella, tiene indudablemente el atractivo del ejercicio del poder, se selecciona al rector (a) y se pueden o se hacen relaciones en ese tenor. Dejar que un miembro de la Junta de Gobierno se pueda incorporar casi inmediatamente a un cargo público es regresar a los viejos estilos del ejercicio de poder. Sin lugar a dudas, requerimos más tiempo para evaluar el papel que ha jugado la representación, en este caso la Junta de Gobierno, en las elecciones en la Universidad.

En fin, son varios los temas que podríamos debatir, por lo cual propongo que se amplíe el periodo para la discusión, y que nos llevemos lo que resta del año en un debate serio en todas las regiones, donde se analicen las diversas problemáticas y temas, y con las propuestas se elabore una nueva Ley Orgánica, y al estar terminada se presente en el primer trimestre del año 2019 al Congreso. Creo que habremos llevado un buen ejercicio democrático y una propuesta madura y razonada.