Política

Ex fiscal: FGE usó tortura para pruebas en mi contra

junio 21, 2018

El ex fiscal general del estado, Luis Ángel Bravo Contreras acusó que las pruebas en su contra por el caso de desaparición forzada de personas fueron obtenidas a través de torturas y de manera ilegal, por parte de la actual Fiscalía General del Estado (FGE).

"En la carpeta de investigación existen testimonios y señalamientos sospechosos, para obtener pruebas en mi contra se condujeron de manera criminal", expresó.

Durante la audiencia de desahogo de pruebas, previo a la de vinculación a proceso a celebrarse el próximo sábado, Bravo Contreras confió en desacreditar "políticamente" las acusaciones injustas y crueles en su contra.

Este miércoles, como parte de la estrategia de su defensa, presentaron 13 datos de prueba, entre los cuales pretendían se tomara en cuenta que uno de sus escoltas fue torturado, así como una denuncia por desaparición forzada en contra del titular de la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos de Desaparición Forzada, Luis Eduardo Coronel.

La defensa pretendía acreditar que el escolta de Luis Ángel Bravo sufrió ese delito, sin embargo dicha persona se encuentra libre en la actualidad, hecho que puso en evidencia la Fiscalía además de señalar que no tenía relación con el caso, por lo cual la juez Alma Aleida Sosa Jiménez desechó dicho dato de prueba.

De igual forma, le desechó a la defensa 12, de los 13 datos de prueba incorporados, pues únicamente le permitió la testimonial de un perito en dactiloscopía, que en lugar de ayudar a probar la inocencia de Luis Ángel Bravo, mostró algunas inconsistencia y le fue favorable a la Fiscalía.

Bravo Contreras junto a su abogado establecieron que la defensa se basará en demostrar que las pruebas obtenidas contra el ex fiscal fueron obtenidas de manera ilegal, además que la víctima de desaparición forzada identificada como David Lara Cruz no es la real identidad.

Para este segundo aspecto, la defensa presentó al perito Jorge de la Cruz Cuevas quien hizo una explicación sobre las huellas dactilares, y en su primer testimonio dijo que era imposible determinar si uno de los cuerpos pertenecía a David Lara Cruz.