Política

El cambio climático en las plataformas presidenciales

abril 24, 2018

El tercer debate de los presidenciables en Mérida el 12 de junio incluirá, entre otros temas, el cambio climático. Como un anticipo revisemos lo que dicen al respecto las plataformas registradas ante el INE de los candidatos, coaliciones y partidos.

Las consecuencias de este fenómeno que se originó hace trescientos años con la Revolución Industrial, habrán de incrementarse en el futuro de no tomarse medidas adecuadas ahora: una elevación del nivel del mar que en este siglo será de un metro o más, suficiente para dificultar la desembocadura de ríos y propiciar inundaciones en tierras bajas y en ciudades costeras, o incrementos de temperatura promedio planetaria de más de 2°C en esta centuria, más 1°C de la pasada más el calentamiento urbano que convierten a las ciudades en nichos para las enfermedades transmitidas por vectores, son sólo dos escenas cuyo telón de fondo es un mundo cada vez más poblado y más urbanizado, muchas veces sobre los paisajes más vulnerables.

Las acciones contra el cambio climático pueden ser de "mitigación" -reducción de emisiones de los gases causantes del cambio climático, reforestando para atraparlos, sustituir fuentes de energías tradicionales por alternativas como solar o eólica, etcétera-, y las medidas de "adaptación" a esta nueva situación climática. Es un reclamo de expertos, sobre todo de países en vías de desarrollo que los organismos internacionales y el financiamiento volteen a ver a la adaptación y no se concentren en la mitigación. La relación de fondos internacionales en la actualidad anda cuatro a uno.

Pero el cambio climático aparece muy desdibujado en las plataformas de las candidaturas presidenciales, o aparece con fuerte sesgo a la mitigación.

Ni la plataforma de Juntos haremos historia ni la de Morena mencionan el cambio climático; el PT, de pasada como un compromiso internacional. Sí lo hace y de manera coherente el "Proyecto de nación 2018-2024", documento que debía nutrir la plataforma política de Morena. El apartado dedicado al combate al cambio climático pone por delante la adaptación. Afortunadamente no permeó a la plataforma de esta coalición el galimatías del Partido Encuentro Social sobre cambio climático; un verdadero "rollo mareador".

Por México al frente se compromete a cumplir con los compromisos internacionales en la materia. No rescató de la plataforma del PAN la necesidad de establecer una estrategia de financiamiento para la adaptación al cambio climático, y desperdició la de Movimiento Ciudadano, partido político que, en su plataforma, mayor espacio y congruencia dedica al tema. El PRD no toca el punto.

Todos por México plantea el asunto como de política internacional, en concordancia con la plataforma del PRI. Nueva Alianza no lo considera. El Partido Verde se limita a la mitigación como parte de la política energética.

La plataforma de Margarita Zavala propone reducir 50% las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero para el año 2050, cumpliendo con el Acuerdo de París también proteger nuestros mares, ríos, bosques y selvas, pero no alude a la necesidad de adaptarnos al cambio climático. Don Bronco no tiene bronca con el cambio climático: su plataforma no se ocupa del asunto.

Pero, ¿es necesario que el cambio climático esté explícito, claro, coherente y transversal en las plataformas políticas? Al menos hay tres razones por las que la respuesta es que sí. Según un estudio del Instituto Belisario Domínguez del Senado, el sur-sureste entre 50 y 90% de los municipios son altamente vulnerables al cambio climático. De datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) se infiere que en el sexenio venidero los impactos del cambio climático representarán entre 0.7 y 2% del PIB mientras que la población crecerá en cerca del 5%. De la misma CEPAL se estima para el sector agropecuario durante el sexenio próximo una disminución por cambio climático de 15% de los ingresos.

Está, además, la necesidad de preservar la infraestructura nacional. Carreteras, hospitales, centros educativos, puertos y aeropuertos son vulnerables al cambio climático. Además, el diseño de la nueva infraestructura debería abatir la vulnerabilidad al cambio climático pero en ocasiones la acrecienta, de modo que el tiempo de vida de esa nueva infraestructura será muy inferior al esperado. Agréguese que a nivel mundial la migración por causas climáticas, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es de un millón de personas al año. Entonces, por pura aritmética un gobierno no podrá entregar un mejor país al final de su gestión si no enfrenta la merma por el cambio climático. Es un asunto de seguridad nacional.

También lo es de política internacional, y eso lo recoge la mayoría de las plataformas, pero es necesario ir más allá. México ha adquirido en cambio climático cierto liderazgo que se consolidará si se impulsan más y mejores políticas de adaptación que serán sin duda ejemplo en el subcontinente; la política de mitigación es una arista de desencuentro con Trump, pero a la vez de fuertes empatías y alianzas con gobiernos de casi todo el mundo.

Por último hay que considerar que algunos efectos del cambio climático como tormentas más severas, incremento de epidemias y deterioro de infraestructura, menoscaban la gobernanza y la gobernabilidad. Quizás por eso un nuevo concepto va calando entre líderes y expertos a raíz del Acuerdo de París, el de "justicia climática", porque la quema de combustibles fósiles y su consecuente emisión de gases de efecto invernadero, las originan quienes se benefician económicamente u obtienen comodidades de ellas, pero las consecuencias de un clima exacerbado las padecen los sectores sociales más vulnerables; se han beneficiado generaciones pasadas y nos estamos beneficiando las actuales, pero estamos dejando a las generaciones venideras un clima cada vez más agresivo. La violencia es una hemorragia que hay que detener ya; el cambio climático es como una hipertensión arterial que, aún si la hemorragia fuera detenida, conducirá al colapso si no se atiende.