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Persiste inseguridad en instalaciones de Pemex; intento de asalto en Papantla

abril 16, 2018

Papantla, Ver.- Eran aproximadamente las 20 horas del sábado cuando sujetos desconocidos presuntamente intentaron asaltar trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) que se encontraban de guardia en la batería de separación San Andrés 1. Lo despoblado del sitio y la falta de medidas de seguridad convierten las instalaciones petroleras en blanco fácil de la delincuencia.

La batería de separación se ubica a aproximadamente 500 metros de la carretera Poza Rica-María de la Torre, muy cerca de lo que fueran las instalaciones del Campo San Andrés. Fue entregada para su operación a la empresa venezolana Oleorey; sin embargo, Pemex mantiene a su personal las 24 horas.

Para llegar a ella se accede a través de un camino de terracería; los naranjales circundantes son utilizados por los delincuentes para agazaparse y esperar el momento indicado para atracar a los trabajadores que se encuentran de guardia.

La noche del sábado, de nueva cuenta intentaron ingresar a las instalaciones, precariamente protegidas por una cerca de malla ciclón y un portón tubular. Los maleantes fueron recibidos por un perro, adoptado como mascota por los trabajadores, el cual al tratar de evitar el asalto resultó herido a machetazos.

La señal de alerta se corrió entre los trabajadores con la esperanza de recibir apoyo de parte de la Gerencia de Seguridad Física.

"Seguimos a merced del crimen organizado, sin que la empresa se preocupe por nosotros. Este perro evitó que asaltaran y lo machetearon", describía el mensaje enviado a través de la aplicación Whatsapp.

En febrero de 2017, un grupo de trabajadores de Pemex se manifestó en las instalaciones del Despacho de Guardias en Poza Rica, luego de ser víctimas de una serie de agresiones al interior de sus centros de trabajo.

Los empleados exigieron la presencia del Ejército Mexicano en los campos petroleros a fin de reducir la inseguridad.

De acuerdo con reportes de medios locales, durante el 2017 fueron asesinados al menos 14 trabajadores petroleros en la entidad, dos de ellos funcionarios de la Sección 30 del STPRM. Del total, siete de los crímenes ocurrieron en Poza Rica y dos en Agua Dulce, uno en Coatzintla, y el mismo número en Coatzacoalcos, en Naranjos, en Tihuatlán y en Tuxpan.

El índice de criminalidad en instalaciones petroleras no es preciso, toda vez que en la mayoría de los casos son atendidos por la propia seguridad de Pemex o pasan desapercibidos para el resto de la población.

Los empleados de la empresa productiva del Estado exigen nuevamente mejores condiciones de seguridad para ellos y sus compañeros de otras compañías, los cuales también resultan víctimas de asaltos en sus centros de trabajo.

Al primer trimestre, 22 muertes violentas en Poza Rica

Las muertes violentas en la ciudad continúan figurando como una de las principales causan de inhumación en los panteones municipales, con un total de 22 en los primeros tres meses del año, según estadísticas oficiales.

El conteo refiere 174 inhumaciones en los panteones Santísima Trinidad, San Lucas y Jardines de los Ángeles, de las cuales, 49 corresponden a infartos agudos al miocardio, 32 fueron atribuidas al cáncer y 29 a problemas de insuficiencia renal.