Política

Polución en mantos freáticos por amplio uso del fracking

marzo 21, 2018

Orizaba, Ver.- La técnica de la fracturación hidráulica (fracking) en el estado no únicamente debilita la corteza terrestre sino que además se corre el riesgo de contaminar con metales pesados y radiación a los mantos freáticos. Veracruz se mantiene entre los seis principales estados del país en donde se utiliza esta técnica que ocupa hasta 750 tipos diferentes de productos químicos, "entre ellos sustancias de gran toxicidad como el metanol, benceno, tolueno, etilbenceno y xileno", refiere la Alianza Mexicana Contra el Fracking (AMCF).

Veracruz es uno de los principales focos de atracción para los empresarios del ramos, sin embargo, se deben entender los efectos ambientales que podría ocasionar porque la fracturación hidráulica o fracking para extracción de hidrocarburos ha sido ocupada por Pemex en México al menos desde hace doce años. Sin embargo, "la perforación y operación de estos pozos no ha quedado en manos de Pemex, ya que para ello ha contratado a grandes empresas petroleras como Halliburton, Schlumberger o Baker Hughes, empresas que ahora podrán participar en las licitaciones para obtener directamente la concesión de estos campos de hidrocarburos".

Se señala "que ha sido posible recopilar mediante la solicitud de información pública con número de folio 1857500000714 realizada a Pemex Exploración y Producción, al menos 924 pozos han sido perforados mediante esta técnica, esto en los estados de Coahuila (47 pozos), Nuevo León (182 pozos), Puebla (233 pozos), Tabasco (13 pozos), Tamaulipas (100 pozos) y Veracruz (349 pozos)".

El comunicado indica que "no obstante, en el documento de la Secretaría de Energía (Sener) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) denominado "Proyecto Aceite Terciario del Golfo. Primera revisión y recomendaciones" (página 20) fechado en abril de 2010, se menciona específicamente que mil 323 pozos han sido fracturados mediante fracturamiento hidráulico tan solo en este activo y hasta el 2010; es decir mil 323 pozos con fracking tan solo en el Paleocanal de Chicontepec ubicado entre los estados de Veracruz y norte de Puebla, faltando el resto de las regiones donde de facto sabemos que ha habido fracking".

Esta discrepancia en la información "sirve de muestra con respecto a la negativa constante del gobierno federal para transparentar información y datos referentes sobre la infraestructura petrolera del país, situación que deriva en un panorama de desinformación que en nada beneficia a la sociedad y mucho en cambio a las actividades petroleras con bajos o nulos estándares sociales y ambientales. La opacidad con respecto a la infraestructura petrolera se extiende por diversos temas, entre otros: la ubicación geográfica de pozos y ductos, las especificaciones técnicas mínimas de cada pozo, la delimitación de los campos de hidrocarburos, la ubicación de los linderos de las rondas cero y uno, entre otros. Esto claro, sin entrar a los temas financieros".

A través de pozos horizontales se fractura la roca con la inyección a elevada presión de una mezcla de agua, arena y sustancias químicas que fuerzan el flujo y salida de los hidrocarburos de los poros, este flujo sin embargo disminuye muy pronto, por lo cual es necesario perforar nuevos pozos muy cercanos al anterior para mantener la producción de los yacimientos. La fracturación de un solo pozo requiere entre 9 y 29 millones de litros de agua. El ritmo de explotación anual de 9 mil nuevos pozos en Estados Unidos que se pretende exportar a México supondría un volumen de agua equivalente al necesario para cubrir el consumo doméstico (100 litros por día) de entre 1.8 y 7.2 millones de personas en un año. Por este motivo, la fracturación hidráulica conlleva la ocupación de vastas extensiones del territorio y la contaminación de enormes volúmenes de agua" explica

La técnica provoca la filtración de fluidos que afectan al medio ambiente y la población, "se han identificado 750 tipos diferentes de productos químicos en los fluidos de fracturación analizados, entre ellos sustancias de gran toxicidad como el metanol, benceno, tolueno, etilbenceno y xileno. Además, el agua de desecho, conocida como agua de retorno, no sólo contiene los químicos y la arena que originalmente se introdujeron, sino también metales pesados, hidrocarburos e incluso materiales radioactivos, como el radón, que se encuentran en el subsuelo. A la fecha, no existe tratamiento efectivo para ésta, y deja el agua inutilizable para otros usos y fuera del ciclo hidrológico. Para su manejo se busca aislarla e inyectarla en pozos letrina, pero no es una solución ya que se ha comprobado que estos pozos filtran y se han contaminado acuíferos enteros" concluye.