Pensar desde hoy
enero 25, 2018 | Andros Ulises Saldaña Rodríguez

◗ Sísifo de tiempo completo

Actualmente el término godínez cobra relevancia en redes sociales y en ciertos círculos de convivencia, sobre todo urbana. Y es que, si bien antes estábamos hablando de las tribus urbanas como movimientos contraculturales, ahora tenemos grupos que más que ir contracultura, la afirman y se dejan llevar con el flujo de productos, estilos de vida y medios. Ejemplos de esto son los llamados hipsters, millenials, y el que nos ocupa, el godínez.

Hace unos años llamarle godínez a un oficinista de puesto o área era una manera peyorativa de referirse al oficinista de tiempo completo. Era una acusación de unidimensionalidad existencial, de ser una persona dedicada a su trabajo, apasionada por sus tareas, obsesionada con tuppers y la hora de descanso, viviendo de acuerdo con el calendario laboral, sin mayor preocupación ni metas que los ciclos semanales, quincenales, mensuales, trimestrales, semestrales, anuales... y así, cualquier periodo en el cual sea necesario medir o determinar la productividad de algún departamento. Obvio, todo motivado por los periodos de pagos, bonificaciones y vacaciones.

El godínez resulta pues un Sísifo de tiempo completo. Recibe pilas de papeles, datos o documentos que requieren ser procesados, archivados, categorizados y numerados, día tras día, mes tras mes, periodo tras periodo. El godínez arrastra su gran carga de papel y limpia su escritorio de lunes a viernes, sólo para que el siguiente lunes regrese de un descanso efímero que apenas y le sabe, y descubra de nuevo el escritorio, la bandeja de correo, el mismo teléfono, lleno de mensajes y pendientes para iniciar una jornada exactamente igual. Los números, los datos, los nombres a procesar pueden cambiar, pero sigue siendo exactamente lo mismo. ¿Será eso acaso lo que nos querían decir con el video de Levels de Avicii cuando se lanzó el sencillo en 2011? ¿Un oficinista cargando la piedra de Sísifo en el video nos alertaba sobre el absurdo papeleo que es la existencia godinezca?

Sin embargo, lo que en su momento resultó un insulto, una manera de despreciar a aquél "vendido con el sistema", ahora se vuelve una aspiración, un querer-ser de un sector de la población cada vez más amplio, sobre todo, por el desempleo y la expansión demográfica. Ser un godínez deja de ser un insulto para ser una condición envidiable. ¿Envidiable?, pregunta el romántico apasionado, que prefiere contemplar atardeceres en libertad, y declarar que no tiene más amo que su propio corazón... ese romántico que cada vez encuentra menos espacios en la vorágine de mensajes de whatsapp, de apps por descargar, de dispositivos que comprar, de redes qué atender.

Si ser un godínez ha dejado de ser un término peyorativo es precisamente por la dinámica social en la que nos vemos inmersos. Ser un godínez es cada vez más la aspiración de un grupo social creciente de jóvenes recién titulados. Aquéllos llamados godínez ya no lo ocultan, sino que lo expresan con orgullo e incluso, han aparecido mercadotecnias, productos y hasta soluciones a sus problemas de oficina en catálogos especializados. Por otro lado, el godínez tiene algo que muchos envidian y desean: certeza. Tal vez aparente, tal vez más sólida, pero al fin y al cabo, tiene la certeza de futuro basado en periodos; tiene certeza de que cada quince días recibe un pago; de que cada tres o seis meses tendrá dos semanas de descanso; de que cada año recibe aguinaldo y bonos, y así sucesivamente, hasta pensar que tiene asegurado el lugar en que será enterrado cuando muera.

Con todo lo anterior para nada estoy a favor o en contra de ser godínez, o de ser un hipster, o un nini, o lo que sea. Cada quién es libre de decidir qué hacer con su vida, mientras sean auténticamente felices con lo que logran (o dejan de lograr), y no dañen a nadie, ¿quiénes somos para juzgar? Lo interesante es, que a más o menos 75 años de que Camus nos cuestionara en el mito de Sísifo sobre la absurdez de nuestra existencia y el esfuerzo inútil de ésta, ahora haya una aspiración concreta por generar dinero con la absurdez. El Sísifo de Avicii baila para liberarse del absurdo de su condena de papeles. ¿Será que por eso el godínez espera con ansias el viernes? ¿Ansía su liberación catártica de fin semana para reponerse del desgaste laboral o para él es viernes sólo "porque el cuerpo lo sabe"?

El Instituto de Filosofía UV invita a seguir la columna Pensar desde Hoy cada jueves y retroalimentar el diálogo enviando sus reflexiones al correo pensardesdehoy@gmail.com

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