Política

La monserga partidaria

diciembre 27, 2017

En México, los partidos políticos son entidades de interés público, organizaciones ciudadanas que reciben dinero público precisamente en virtud del interés público de promover la participación de la población en los procesos de toma de decisiones. Por lo pronto las electorales. La vida democrática, es claro, no se constriñe a la promoción, emisión e integración del voto para la representación nacional.

La democracia real trasciende la formalidad electoral. Es una forma de convivencia social que apunta al mejoramiento de la calidad de vida de los individuos que participan de esa democracia.

La información y su transmisión a la ciudadanía están garantizada por el Estado en el artículo sexto constitucional, que pone el énfasis en el carácter público de la información cuando ésta está referida a cualquier entidad que reciba dinero público. Todas las organizaciones que reciben dinero público están obligadas a transparentar su uso.

Si hay organizaciones ciudadanas de interés público por definición, éstas son los partidos políticos. Toda actividad que haga cualquier partido político registrado en México, sin importar su tamaño, antigüedad o arraigo, recibe dinero público. Esto, por ley, para evitar el ingreso de dinero ilegal en los procesos políticos.

Luego, los partidos políticos están completamente obligados a informar y transparentar a petición de la ciudadanía el manejo del dinero público que reciben.

Pero hay partidos políticos que se resisten y con ello abonan al convencimiento de que la convivencia ciudadana no está definida por un sistema político sino por uno de complicidades. El IVAI ha sancionado a cuatro partidos políticos por negarse a dar la información que les solicitan la ciudadanía.

El asunto es muy serio. Revela, entre otras cosas, las deformaciones de origen, los reflejos de secrecía autoritaria que impiden una verdadera ciudadanización y democratización del país.