Sociedad y Justicia

Estado refuerza políticas represivas contra el activismo, denuncia ONG

diciembre 06, 2017

Orizaba, Ver.- En plena polémica por la aprobación de la Ley de Seguridad Interior, el Frente "Francisco Villa" acusa al gobierno federal de profundizar su política represiva, especialmente contra las organizaciones no gubernamentales e incluso sostiene que tanto las desapariciones forzadas así como la criminalización de los movimientos sociales y asesinatos de luchadores sociales crecieron con Enrique Peña Nieto, "lo peor aún estaría por venir, sobre todo por el año electoral".

En un comunicado esta agrupación da a conocer que el terrorismo de Estado, "como política de gobierno cada vez cobra más víctimas a lo largo y ancho del país". Incluso señala que días de culminar el año, "el pueblo trabajador padece los flagelos represivos que emanan del gobierno antipopular de Enrique Peña Nieto, quien junto con los gobiernos estatales avalan y profundizan esta política criminal.

Los ejemplos están a la vista, son muchas las denuncias de familiares, organizaciones populares y defensores de los derechos humanos que testifican los crímenes de lesa humanidad y de Estado, expresadas en desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y tortura, también las constantes denuncias de violaciones a los derechos humanos".

El régimen actual "se caracteriza por su condición antipopular, pro fascista, represor y pro oligarca, particularidades que explican la actitud del gobierno ante todo brote de descontento popular, el Estado mexicano no se detiene en aplicar de manera sistemática y generalizada la represión como política de gobierno contra el conjunto del movimiento popular y al pueblo no organizado".

Un hecho concreto que destaca este carácter del Estado mexicano, prosigue, "es la reciente promulgación de la Ley General contra la Desaparición Forzada de Personas, misma que no corresponde a la exigencia de justicia, memoria y verdad para las víctimas de este crimen aborrecible. Exigencia popular permanente por la presentación con vida de todas las víctimas así como el juicio y castigo a los responsables materiales e intelectuales de los execrables crímenes de lesa humanidad y de Estado"

La ley, dice el documento, "satisface únicamente los intereses mezquinos del gobierno federal para presentarse, ante la opinión pública y a nivel internacional, como un gobierno democrático, respetuoso de los derechos humanos, sin embargo, refleja el rasero de su doble moral, porque por un lado, con discursos demagógicos se muestra el respeto a la vida y los derechos humanos, pero por otro lado, detiene y desaparece, ejecuta extrajudicialmente a los luchadores sociales, activistas políticos, defensores de los derechos humanos, periodistas y pueblo trabajador, intenta ocultar lo inocultable, su responsabilidad en las más de 350 mil desapariciones forzadas y más de 250 mil ejecuciones extrajudiciales".

Esta misma condición reviste la pretensión de imponer la Ley de Seguridad Interior cuya discusión se encuentra en los recintos legislativos, "pero es una medida leguleya que representa la institucionalización del terrorismo de Estado y el mecanismo gubernamental para mayor discrecionalidad en el cometido de crímenes de lesa humanidad por parte de los cuerpos represivos y dotarles de inmunidad".

La imposición del Estado policíaco militar es un hecho real y palpable, fenómeno que se vislumbra en el incremento de cientos de cuerpos represivos en las calles sobre quienes pesa la denuncia de ser los responsables de objetivar los crímenes de Estado, política contrainsurgente que hoy se discute en el senado.

Le restan pocos días al año en curso, se acerca el inicio oficial de la carrera por la sucesión presidencial, las promesas de campaña de todos quienes se perfilan como contrincantes sólo atinan proponer la creación de más cuerpos represivos, en consecuencia se divisa para las masas oprimidas, escenarios cada vez más convulsos que demandan iniciativa y creatividad, no son tiempos de frustraciones ni para fincar falsas esperanzas, es momento de la generalización de las acciones políticas de masas.