Política

Fallece indigente que fue incendiado en Mina por joven; buscan a los familiares

noviembre 29, 2017

Minatitlán, Ver.- El indigente que fue quemado con gasolina murió en el Hospital General de Minatitlán, luego de una serie de complicaciones que se presentaron ya que tenía quemaduras graves en el cuerpo.

"El Güero" o "El Sarape", como le apodaba la gente del Mercado Pino Suárez, falleció por diversas complicaciones que padeció durante el proceso de cura de las quemaduras que sufrió en el 50 por ciento de su cuerpo.

Xóchitl Mortera, representante de la agrupación "Te Queremos Ayudar", de apoyo a niños quemados señaló que el personal de ese nosocomio atendía sus quemaduras en la cara interna de brazo y rostro, además de que tenía problemas visuales.

La evaluación médica refiere que se encontraba grave, ya que, además, este adulto mayor tenía algunos otros padecimientos crónico-degenerativos, lo que llevó a su fallecimiento.

Este lunes, los vecinos del mercado Pino Suárez del primer cuadro de la ciudad de Minatitlán denunciaron que un joven roció con gasolina los cartones y las cobijas que usaba para dormir este indigente de 70 años, y después le prendió fuego.

Esta persona logró ser rescatada por un transeúnte y una persona que pasaba en su carro por el lugar; los paramédicos de la Cruz Roja lo atendieron y lo trasladaron al Hospital de Minatitlán, donde fue tratado por los especialistas.

La agrupación de niños quemados había anunciado unas horas antes de su muerte, que estaría apoyando a la recuperación de esta persona, quien iba a necesitar de cuidados especiales.

"El Sarape" ha vivido en la zona de mercados, donde pedía dinero para sobrevivir, los locatarios señalan que era un personaje que formaba parte de su cotidianidad, pues ya llevaba varias décadas deambulando por la zona.

Señalan que desde su llegada, iba cargando la cobija en la que solía pasar la noche, por eso le pusieron el sobrenombre de "El Sarape".

Los vecinos del lugar refieren que este indigente tenía familia en el lugar, pero pocos pueden identificarlo por lo que desconoce quién se hará cargo de reclamarlo y darle sepultura.