Política

Fox, Peña Nieto, Medina Mora y Atenco, ante la Corte

noviembre 21, 2017

La agresión criminal y despiadada que sufrió el pueblo de Atenco en 2006, cuando Fox Quesada era el presidente de la alternancia; Peña Nieto , gobernador del Estado de México, que anunciaba el nuevo PRI, y Medina Mora, secretario de Seguridad Pública que orquestó el escándalo de la francesa Florence Cassez, son referencias obligadas en la Corte Interamericana de Derechos Humanos –organismo de la OEA– que en corto tiempo, después de once largos años espera, habrá de emitir sentencia en contra del Estado Mexicano y que servirá de referencia para de ahí, seguir otros caminos y que se haga una justicia integral y reparadora.

No es suficiente que se reconozca la gravedad del caso y si bien el escenario de la audiencia pública efectuada en Costa Rica, sede de la Corte Interamericana de Derechos humanos (Cidh), donde 11 mujeres –que fueron las únicas de las 26 ultrajadas por la fuerza pública– que resistieron las presiones del gobierno para no persistir en su lucha por obtener justicia y una reparación integral y no repetición, narraron de manera escalofriante de lo que fue capaz el Estado Mexicano en su contra. Y lo que ayer no reconoció ni atendió con prontitud, hoy en el banquillo de los acusados, con la cabeza fijada en el suelo, tendrá que sufrir las consecuencias de su impunidad.

Ninguna necesidad habría de acudir a una sede internacional para buscar justicia si el Estado Mexicano contara con las autoridades responsables y dignas de hacer que se cumplan las leyes que existen, pues la confabulación es elocuente, ya que pasaron varios años para condenar al Senado de la República a que cumpla lo que mandata la Constitución, como es expedir leyes que impidan que el gobierno utilice los recursos de la nación para su promoción personal y avasallar a la prensa independiente que cuestiona los actos de quienes gobiernan. Y si los malos ejemplos cunden, la corrupción se consolida y se golpea a la democracia para imponer los intereses ajenos al bienestar social.

Si Fox se comprometió a terminar con el PRI que durante tantos años ha manipulado a la nación, su actitud desde el gobierno no fue otra que enriquecerse y dilapidar los recursos del petróleo, abriendo y consolidando el camino para quebrar a las empresas del estado y luego venderlas como chatarras, imagen y percepción que, mediante los medios de comunicación a su servicio, utilizó para demostrar que el estado era un mal administrador, secuela que siguió con Calderón y que alcanzó su clímax con Peña Nieto.

Pero las cosas no llegan solas. Tienen su razón y sentido, pues con el descubrimiento de los moches con los contratos se tiende a consolidar los intereses de los grupos hegemónicos. Por ello, el director de Seguridad Pública de Fox y después procurador con Calderón, Medina Mora, llega a ser ministro de la Suprema Corte, propuesto por Peña, sin importar que se violente la Constitución Política del país, es decir, eso no tiene la menor importancia en tanto la situación social no alcance un viraje a fondo en su aspecto corrupto y corruptor que predomina.

Al fallar la Corte Interamericana en el caso Atenco saldrá a relucir toda la podredumbre de que es capaz el Estado Mexicano de acumular; y ante la desnudez, esperamos que ya no exista repetición y que exista una justicia integral, que no sólo condene al Estado en sí, sino a quienes ejecutan estos actos ominosos y bestiales, pues son desgarradoras las narraciones de las 11 mujeres que, con lágrimas en su ojos, de rabia e impotencia sí, pero con mucha dignidad, afrontaron el reto. Tal pareciera que estábamos viviendo los tiempos de Hitler, en Alemania; de Mussolini en Italia y de Franco en España.

El país está en una encrucijada: o se atienden a fondo los problemas o la criminalidad auspiciada por el Estado –ante su omisión y complicidad– se irá empoderando cada día más; ricos y pobres pagaremos las consecuencias porque la inseguridad afecta a todos. ¡Ahora, o nunca!

limacobos@hotmail.com / Twitter:@limacobos1