Política

Boca del Río, sospechosos afanes privatizadores de última hora

noviembre 17, 2017

Con todo y la desastrosa experiencia que fue la privatización del servicio de agua potable y saneamiento en los municipios de Veracruz y Medellín , a la par de la tortuosa manera en que fuera entregada por la anterior Legislatura la concesión al consorcio Odebrecht-Aguas de Barcelona, el municipio aledaño de Boca del Río, en manos de Acción Nacional, ahora va por la entrega del servicio a un proyecto similar al que se opusiera hace cuatro años cuando el alcalde saliente Miguel Ángel Yunes Márquez decidió no participar en dicho procedimiento dado su enfrentamiento con el ex gobernador Javier Duarte y porque, aprovechando la oportunidad, anunció el cobro anticipado del servicio para fortalecer las arcas municipales.

Al margen de las consideraciones financieras y los potenciales negocios ocultos que siempre hay detrás de este tipo de operaciones en las que participan trasnacionales y autoridades locales, la simple entrega a la iniciativa privada del agua resulta un atentado a los más elementales derechos de las personas, pues el vital líquido se convierte en una mercancía sujeta al libre mercado y a la visión empresarial de negociantes y políticos.

Aunque en otras partes del país y en el extranjero existen experiencias que revelan el fracaso de tales modelos privatizadores, similares al del grupo MAS, por el alza descontrolada a las tarifas, pésimo servicio y mala calidad del producto debido a que por lo general incumplen con las promesas de inversión para modernizar la infraestructura dado que su interés es financiero y no como proveedores de un servicio público, el municipio boqueño da un giro completo y pretende licitar la concesión del servicio por 30 años.

En lo que parece un plan con maña, pues aun antes de que se dé a conocer oficialmente dicha intención, dos firmas extranjeras, la española Acciona Agua y Proactiva Medio Ambiente filial de la empresa francesa Veolia, ya expresaron su interés en participar en la licitación, aunque desde el origen, en un comportamiento parecido a las ofertas del grupo MAS, en sus planes de inversión en infraestructura sólo se establecen para los primeros cinco años cuando la concesión es por 30 años, lo que a decir de especialistas es un asunto de altísima preocupación, dado que se pone en juego un elemental derecho humano como es el del acceso al agua potable.

En los últimos 15 años ha habido 180 casos de remunicipalización, en ciudades de distintos países como Francia, Alemania, Estados Unidos y en otros de Sudamérica, que ya habían privatizado el agua y estaba en control de empresas privadas, muchas de ellas trasnacionales. En ciudades como Berlín, París, Atlanta, entre otras, ya decidieron remunicipalizar el servicio del agua a la gestión pública y renunciaron a la gestión privada.

Sin embargo, en Boca del Río, y a semanas de dejar el cargo, el alcalde panista dejaría comprometida a la administración entrante y a las subsecuentes a respetar una decisión de última hora porque si la preocupación por dotar de un mejor servicio a la ciudadanía del municipio hubiera sido el eje de tal resolución, bien se pudiera haber realizado en el tramo inicial de su gestión.

La prisa por la privatización recuerda a lo sucedido hace ya cuatro años con el grupo MAS. La historia parece repetirse.