Municipios

523 comunidades respaldan al Consejo en representación de pueblos originarios

noviembre 13, 2017

Córdoba, Ver.- En su recorrido por la zona centro, Marichuy representante de los pueblos indígenas y aspirante a ser candidata por la Presidencia de la República visitó también al municipio de Amatlán, reconocido por ser cuna de activistas, algunos de ellos, incluso corrieron peligro durante el sexenio anterior.

Recibida por los lugareños que colocaron collares de flores, vieron en ella una nueva esperanza, Marichuy –nombre que comienza a tener fuerza– lamentó la situación de los indígenas, pues en su tierra natal, Chiapas, queda constancia del desplazamiento que han sufrido.

Su único tesoro son las tierras, las cuales les han traído muertos, encarcelados y despojos, esto ha llevado a unirse de nuevo, a reagruparse, invitados por el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) a contender en las elecciones del próximo año.

Y es que indígenas agrupados y no organizados coinciden en un solo tema: este sector está siendo olvidado, pues aun cuando hay quienes buscan que este círculo no se pierda, sólo lo hacen con su cultura, pasando por alto sus problemas.

Con esta intención, dijo, se afianza a nivel nacional para resolver sus problemas, para ello, la única vía es está, mediante la política, pues tras una consulta a 523 comunidades se dieron cuenta de que la mayoría estaba de acuerdo, es por ello que inician este nuevo trayecto como Consejo Indígena de Gobierno, en el que van a participar tanto hombres como mujeres.

Actualmente, se encuentra captando las firmas para poder ser candidata. En el caso de Veracruz señaló, saben que existen cuatro regiones, por lo que se designarán concejales que estarán a cargo de ser la voz de cada zona, dando a conocer los problemas que tienen. A sabiendas que tienen un panorama complejo ante el capitalismo, confían en poder contar con el respaldo ciudadano.

Amatlán de los Reyes

Recibida por diferentes colectivos ciudadanos, en el Salón Los Reyes, la vocera de las comunidades, indígenas, originaria de la comunidad nahua de Tuxpan, Jalisco, quien llegó muy joven a practicar la medicina tradicional a Los Altos de Chiapas, donde en 1994 le tocó ver el nacimiento del levantamiento armado zapatista, del que fue posteriormente vocera.

Esta tarde de domingo, fue recibida por la profesora Karina, quien junto con la profesora Rosalva, le extendieron la situación social de Amatlán, donde se exponen la marginación social, derivada de la falta de empleo, la tala inmoderada, la explotación industrial por parte de empresas transnacionales, que pretenden quitarles el agua, como es la hidroeléctrica Naranjal, que quiere adueñarse del Río Blanco, desde Fortín hasta Tierra Blanca; aunado esto al robustecimiento de la delincuencia organizada, que ha desaparecido a muchos jóvenes y a otros los ha reclutado, aprovechando la falta de oportunidades.

Con Marichuy llegaron representantes de zonas indígenas de Jalisco y de la zona de Zongolica, quienes conicidieron en que las empresas transnacionales y el capitalismo intentan despojar a las comunidades de sus aguas, su flora y su fauna, que las comunidades originales le estorban al capitalismo y por eso tienen que organizarse para defenderse de esa práctica donde las autoridades son cómplices.

Ahí les entregaron a los asistentes, unas 110 personas entre adultos y niños, un folleto donde se les pide la firma para poder reunir las 87 mil firmas de apoyo que le pide el Instituto Nacional Electoral (INE) a la aspirante para poder contender. Igualmente vieron un documental sobre la transformación que ha tenido el EZLN, desde su alzamiento en armas, hasta ahora que busca la vía electoral para la transformación.

En el lugar, Marichuy, mostrando evidente cansancio por el esfuerzo de recorrer las zonas indígenas de todo el país, aún fue invitada a recorrer una exposición de pinturas en torno al tema indígena y las costumbres de los pueblos, además de una serie de fotografías sobre el tema de los inmigrantes a su paso por La Patrona, comunidad dedicada a alimentar e hidratar a los migrantes de Sudamérica a su paso rumbo a Estados Unidos.