Política

Un fiasco, el fiscal electoral cesado de manera ilícita

noviembre 02, 2017

El fiscal electoral Santiago Nieto, electo por una mayoría calificada del Senado de la República para perseguir a los mapaches electorales que abundan en este país, resultó un auténtico fiasco que debe indignar a la sociedad toda si, como se presume, vivimos en un sistema democrático y de derecho, de lo contrario, se acredita que no somos serios y que se vive en un país de carnaval.

Está demostrado que el encargado del despacho de la Procuraduría de la República, un tal Elías Beltrán, que ordenó el cese del fisca electoral, no tiene legitimidad ni facultades para ello, porque no satisface los requisitos previstos en el artículo 18 de la Ley Orgánica en concordancia con el 102 constitucional, aunque eso no es novedad en este régimen, pues Peña Nieto propuso como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a Medina Mora y el Senado lo aprobó sin cumplir con lo previsto en el 95 constitucional, que señala: "V haber residido en el país durante los dos años anteriores al día de la designación".

Así las cosas, los nombramientos y su aprobación por otro poder, como en el caso del procurador y de los ministros y magistrados federales, es de mero trámite que raya en lo ridículo, pues exigir una votación calificada de las tres cuarta partes de los senadores sólo conduce a que se corrompa más la sociedad; al no contar con ese número de votos, se abona más la corrupción e impunidad, pues ya se vio que esos servidores no tienen cara, rostro ni vista para actuar.

El desgaste del país es descomunal y mundialmente se nos expone al ludibrio, porque al no actuar con seriedad y sólo con base en componendas, nos ubica en una nación corrompida hasta el tuétano ni que se avizore un mínimo de pulcritud y decencia política.

El partido del presidente Peña se encargó de realizar el trabajo sucio, pues con su conducta retrasó la oposición que debería ejercer el Senado, porque de antemano se anunció que el retorno del fiscal electoral era inviable, y la artimaña resultó efectiva, cuando el mismo fiscal que había anunciado exigir un debido proceso, presunción de inocencia e ilegitimidad del encargado del despacho de la Procuraduría tiró la toalla, obviamente, ante la amenaza de fincarle responsabilidad por sus actos u omisiones que, en lógica jurídica, debe hacerse, de lo contrario se prueba que hubo una maniobra criminal y perversa.

Con todo garbo, expresó el fiscal cesado que era" hombre de leyes" y que la institucionalidad del país se vía afectada, por lo que acudiría al Senado para que objetara su remoción, sin embargo, el gusto duró muy poco y no aguantó la presión que sin duda fue de manera desproporcional, "el pinche poder" diría Fidel Herrera, dejando a los senadores de oposición colgados de la brocha, por mismo no defendió su nombramiento hasta el mes de noviembre de 2018, por lo que resultó un fiscal de oropel y en síntesis, un fiasco su nombramiento.

Saludable sería –para mantener expectante el escenario teatral y distraer al país– que los senadores nombraran una comisión similar a todas las constituidas, que nunca llegan a nada, pero que sirven de bálsamo a la crisis que nos provocó el temblor y ante la ya inminente postulación de los candidatos a presidente, diputados, senadores y gobernadores de 2018, que mucho ayudaría a paliar la desesperación.

limacobos@hotmail.com / Twitter:@limacobos1