Política

La gente se sigue yendo de Coatza "diga lo que diga el gobernador"

noviembre 01, 2017

Coatzacoalcos, Ver.- La inseguridad y la violencia sí ha impactado en la vida de los profesionistas y ciudadanos de Coatzacoalcos, varios de ellos han salido de la ciudad y dirigen sus negocios en otras entidades para evitar extorsiones y secuestros, mientras que otros implementan medidas de seguridad extremas, llegando incluso a la portación de armas.

El éxodo de familias de Coatzacoalcos es una realidad debido al incremento de homicidios y secuestros que se han registrado desde el año 2015, lo cual no ha cambiado a pesar de la operación de diversos grupos de policías, incluso fuerzas castrenses.

El informe del Observatorio Ciudadano (OCC) de esta ciudad confirma que en el mes de septiembre se registraron 31 homicidios, lo que representaba un alza de 63 con respecto del mes anterior, además de cuatro secuestros.

La mayoría de los casos de secuestros no son denunciados debido a la desconfianza de la población sobre la operación de la Fiscalía General del Estado (FGE) y las propias policías del estado; así lo demuestra el informe del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, donde para toda la entidad veracruzana en el mes de septiembre, se tienen denunciados tres casos de secuestros y se tienen cuatro registros de "presuntas victimas".

Con base en las denuncias interpuestas ante la Fiscalía, el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) registró 79 homicidios dolosos, de los cuales 48 se realizaron con arma de fuego en Coatzacoalcos y ocho secuestros.

En el mismo lapso OCC ha documentado 118 homicidios dolosos y 44 secuestros en el mismo lapso, en su encuesta de Percepción, El Inegi señaló que Coatzacoalcos es la segunda ciudad más insegura del país.

Debido a esto, los ciudadanos de este municipio han emigrado a otras ciudades más seguras para vivir y los profesionistas que se mantienen en la zona han pedido sus cambios a otras ciudades por el acoso que viven por parte de la delincuencia.

Así lo señaló Petra Carrión Muñoz, secretaria general del Sindicato del Issste, quien declaró en días anteriores que la inseguridad ha impactado en la operación de la clínica, pues muchos de los galenos han pedido sus cambios o han dejado sus plazas.

"Lo que pasa es que hemos tenido una serie de inconsistencias, un poquito por la inseguridad, porque se otorgan las plazas y al poquito tiempo ellos prefieren denunciar, trasladarse a otra ciudad y no permanecer aquí", refiere en la entrevista, la cual obra en poder de la reportera.

En respuesta a esto, el gobernador, Miguel Ángel Yunes, señaló que la situación no es tan crítica y son los medios de comunicación los que inventan declaraciones.

"Absolutamente falso, ayer mismo tuve contacto el director del Issste, la secretaria general del sindicato tiene contacto con el secretario de Gobierno, no hizo esa declaración, Nadie ha dejado una plaza del Issste por temas de inseguridad, lamento que sigan inventando declaraciones, que sigan poniendo en boca de todos declaraciones, sobre temas que no son".

Varios ciudadanos y empresarios fueron entrevistados a raíz de estas declaraciones y opinaron que las condiciones de inseguridad sí han afectado de manera fuerte la vida y la economía de este municipio y eso no se puede "tapar el sol con un dedo".

José Raúl Ojeda Banda, presidente de la Agrupación Ciudadanos Unidos por Coatzacoalcos, señaló que desde 2016 se inició un éxodo de familias de la ciudad, muchos de ellos porque están amenazados o extorsionados por la delincuencia organizada.

Apuntó que la situación es generalizada en todo el sur de Veracruz y aunque se implantaron medidas emergentes por el estado y la Federación, en un evento encabezado por Miguel Ángel Osorio Chong, la situación no ha mejorada, al contrario van creciendo los delitos de alto impacto.

"No sentimos la tranquilidad que necesitamos para sobresalir, la gente se sigue yendo de la zona, diga lo que diga el gobernador".

Ojeda Banda reconoció que se han detenido algunos miembros de la delincuencia organizada pero estos esfuerzos aún son insuficientes, pues las ejecuciones se siguen presentando, sin que haya ninguna investigación ni se detenga a los sicarios que las perpetran. "El fin de semana detuvieron en un festejo a cuatro malosos, pero cometieron un exceso al detener a un niño, son excesos estúpidamente absurdos de la policía".

Luis Martín González Trejo, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) delegación zona sur, fue más conservador en sus declaraciones y señaló que no hay un éxodo como tal de profesionistas y empresarios, pues muchos de ellos sólo se llevan a sus familias a lugares más seguros, pero siguen laborando en la zona.

Acotó que los empresarios de varios sectores mantienen operando sus empresas a larga distancia y sólo vienen una o dos veces por mes para ver que trabajen en condiciones óptimas.

"Lo que uno busca es su seguridad, algunos ponen rejas, candados, la protecciones, las cámaras de seguridad, sensores de movimiento, otros toman alternativa más drásticas, porque para irte, hay que cambiar de giro de trabajo pero depende de la experiencia de cada uno, son casos puntuales, no podemos generalizar que todos los empresarios estamos tomando la decisión de irnos".

En el mes de julio, Eduardo Campos Gómez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en este municipio, reveló que varias empresas habían decidido prohibirle a su personal que viajara hacia Coatzacoalcos debido a los niveles de violencia e inseguridad.

"Hay varias empresas de las industrias grandes que tienen prohibido a sus funcionarios venir a la ciudad porque no les dan la garantía. Eran funcionarios que venían y traían 10 o 15 personas, se hospedaban, iban a restaurantes y discotecas y ahorita ya no vienen, tienen prohibido venir a Coatzacoalcos, eso no puede estar pasando, tiene la autoridad de todos los niveles poner un hasta aquí y dar la seguridad a los ciudadanos", señaló a los medios de comunicación.

El pasado 29 de septiembre, Enrique Levet Gorozpe, secretario general del Sindicato Estatal del Personal Académico de la Universidad Veracruzana (Fesapauv), manifestó que al menos 10 académicos de Coatzacoalcos están a la espera del cambio a otras regiones del estado, que ellos consideran que la violencia no es tan alta.

"Hemos recibido solicitudes de más de 10 compañeros, tienen miedo porque les llaman, los extorsionan, les piden recursos, está muy grave esto. Coatzacoalcos está en una terrible crisis de inseguridad, el compromiso del gobierno es atender está región", apuntó en esa ocasión.

Cinco días después, Catalina Guadalupe Sánchez Jiménez, presidente de la Asociación Dental de Coatzacoalcos, adujo que muchas personas se están yendo de la ciudad por los problemas económicos y de inseguridad, y a ellos les impacta en la clientela, por lo que al menos 10 profesionistas de esa agrupación han dejado la ciudad.

En fechas recientes, Anele Carreño, presidenta del Club Rotario de Coatzacoalcos, expuso que el número de integrantes de este capítulo ha bajado, ya que los ciudadanos prefieren bajar el perfil y evitar exponerse.

Apuntó que desde hace varios años, los integrantes de este grupo altruista se reúnen después de terminar sus labores y salen a altas horas de la noche, por eso muchos de sus miembros han dejado el grupo y siguen apoyando.

Cabe señalar que algunos médicos de la ciudad de Coatzacoalcos fueron consultados pero no quieren hacer declaraciones por miedo, ya que para ellos fue muy impactante el asesinato de el neorocirujano, David Casanova, quien era un profesionista muy reconocido en toda la entidad.

Aseguran que muchos de ellos han redoblado sus medidas de seguridad, tienen cámaras de videovigilancia para revisar quienes llegan a sus consultorios, ya dejaron de anunciarse y han quitado todo tipo de identificaciones en sus locales; pues las rejas y candados ya no son suficientes.

Otros más, refieren de casos de compañeros que han salido por algunos meses de la entidad cuando reciben amenazas o bien cierran sus consultas por varias semanas, como una manera de protegerse. También hay casos de profesionistas que han decidido portar armas para protegerse.