Política

Impresiones de una Cámara

octubre 30, 2017

◗ Semblanza del Dr. David Casanova López

En 2008, hace nueve años, Guadalupe Cruz García, de 50 años, originaria de Zacate Colorado, municipio de Poza Rica, Veracruz; viajaba en autobús en compañía de su esposo y de manera súbita presentó cefalea intensa, con pérdida del estado de alerta, siendo trasladada en estado de coma al entonces llamado Centro Médico Nacional Adolfo Ruiz Cortines del IMSS de esta ciudad de Veracruz, valorada en ese momento por el Dr. David Casanova López, donde, como todos sabemos, laboraba como neurocirujano. Después de los estudios necesarios, se confirmó la presencia de un aneurisma gigante de la carótida interna izquierda, considerándose casi inoperable por definición; sin embargo, con el ahínco y la entrega profesional que caracterizaba al Dr. David Casanova, él le propuso a la familia de la señora Guadalupe una cirugía denominada "clipaje de aneurisma con hipotermia profunda, arresto circulatorio y paro cardiaco". En otras palabras, para reparar el aneurisma, se necesitaba extraer el volumen sanguíneo intracraneal, detener el corazón mientras la sangre circulaba fuera del cuerpo, con la ayuda de una bomba extracorpórea, debiéndose bajar previamente la temperatura corporal hasta la hipotermia, para proteger el cerebro y los demás órganos. Lo que parecía imposible, finalmente fue todo un éxito gracias a todo un equipo de trabajo encabezados por el Dr. David Casanova López. Hoy, la señora Guadalupe lleva una vida normal y sin secuelas neurológicas. Así era nuestro amigo y compañero Dr. David Casanova López, un neurocirujano comprometido con sus pacientes y trabajando en una Institución Pública, como el Instituto Mexicano del Seguro Social, pilar de la salud pública y de la seguridad social en nuestro país, a pesar de todo, con cirugías de altísimo nivel y complejidad.

Por eso y más, estamos aquí querido amigo, tus compañeros, no sólo del IMSS, sino todo el gremio médico de las diferentes Instituciones de salud de esta ciudad, como el Issste, la Secretaría de Salud, el Colegio de Médicos del estado de Veracruz, los colegios de las diferentes especialidades médicas, compañeras y compañeros enfermeras y enfermeros, personal de Salud, pacientes, tus amigos y colegas de los hospitales privados en los que trabajabas. Aquí estamos todas y todos para honrar tu nombre, para dignificar tu profesionalismo y para exigir justicia.

Estamos profundamente orgullosos de ti, ilustre veracruzano, originario de tu querida tierra Córdoba, La Ciudad de los 30 Caballeros, que bien podríamos decir ahora de los 29 caballeros, como un honor a tu lamentable pérdida y por ser un caballero en toda la extensión de la palabra.

Realizaste la Especialidad de Neurocirugía en el Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS en México, D.F., de 1988 a 1992, y decidiste radicar en esta ciudad de Veracruz, dando siempre lo mejor de ti, como ser humano y como profesionista. Fuiste miembro y Socio activo de diferentes Sociedades Médicas, como la Sociedad Mexicana de Cirugía Neurológica, A.C., miembro del Colegio Mexicano de Cirugía Neurológica, Fundador de la Sección de Neuroendoscopía de la Sociedad Mexicana de Cirugía Neurológica, Miembro de la Walter E. Dandy Neurosurgical Society, Miembro del Grupo Latinoamericano de Estudios en Neuroendoscopía, profesor de la Clínica de Neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad Cristóbal Colón, médico adscrito al servicio de Neurocirugía de la Unidad de Alta Especialidad (UMAE) del IMSS en esta ciudad, recién jubilado de la misma y durante tu trayectoria institucional, con múltiples reconocimientos. El último, por cierto, un día antes de tu desaparición, otorgado por el Gobierno del Estado de Veracruz, a tu trayectoria profesional con motivo del día del Médico.

Reitero: por eso estamos aquí, por ser un médico excelso y ejemplo para muchos, sobre todo, para los médicos jóvenes que empiezan en esta noble carrera. Serás recordado como un ilustre cordobés, como un ilustre veracruzano, como un ilustre mexicano, como un ilustre médico, pero sobre todo como un ilustre amigo y compañero.

Desde aquí un abrazo fraterno y entrañable a donde te encuentres querido amigo. A tu familia, a tu esposa e hijos, nuestras más sentidas condolencias.

También estamos aquí para exigir justicia. Justicia para que descanses en paz, justicia, porque es lo menos que esperamos en una sociedad democrática y justa. Justicia, porque es la única forma de devolver la tranquilidad y regresar a un estado de derecho, que nos permita la convivencia sana y armónica que todos queremos.

*Texto leído en la marcha de médicos del día de ayer en la ciudad de Veracruz.