Política

¿Fake news Mr. Yunes?

octubre 13, 2017

Está en su derecho el gobernador Miguel Ángel Yunes en emitir mensajes acordes con su proyecto y que se acomoden a la realidad que señala su brújula moral y política. En lo que no le asiste la razón es en generar un ambiente de descalificación y de acoso oficial a este periódico al que considera no comparte su leit motiv por simplemente responder al compromiso social de denuncia que La Jornada Veracruz ha elegido como conducta ciudadana ante la caótica y preocupante situación de su gubernatura fallida.

No es una línea editorial antiyunista, como la que percibe el señor Yunes, la que se pone en juego cada día, ni es nostálgica por el pasado ni en particular busca obstruir su proyecto familiar de empoderamiento en el gobierno de Veracruz. Esto último toca a los veracruzanos evaluarlo en las urnas.

Ahí está la hemeroteca en la que se puede constatar que desde su nacimiento hace ya ocho años, estas páginas se han caracterizado por señalar los abusos de los grupos gobernantes y denunciar la institución del saqueo al erario como una conducta habitual de quienes llegan al poder.

Por eso, de inicio se observó con interés la llegada de una propuesta alternativa a la viciosa práxis de las gestiones recientes, que con la oferta justiciera de llevar a la cárcel a quienes atropellaron las instituciones y se cebaron con los recursos públicos, de manera natural le generó la suficiente empatía para ganar la gubernatura; sin embargo, a diez meses de su gestión, la pérdida de confianza por la evidente ineficiencia y opacidad de la alternancia ha hecho que recurra cada vez más a los reflejos autoritarios que lo dieron a conocer en su paso por la Secretaría de Gobierno como iracundo represor de movimientos ciudadanos, campesinos y ambientalistas.

Ayer mismo, el mandatario acusó a La Jornada de publicar mentiras, en una –¿inconsciente?– alusión a las peroratas de su colega Donald Trump, con propósito desacreditador porque se ponen en la vitrina pública los temas que a él le incomodan y no juzga importantes, como desconocer de facto la deuda pública institucional, criminalizar a empresarios que demandan pagos o darle de palos a ciudadanos que exigen servicios públicos, entre otros.

Como el gobernador no da cuenta puntual de las acciones de su administración o lo hace a su conveniencia, en La Jornada Veracruz hacemos valer el compromiso de proveer a la ciudadanía información socialmente útil que vaya más allá del divertimento o del utilitarismo de una agenda privada, en la que parece ser muy relevante la publicación en redes de las habilidades atléticas de sus vástagos, con quienes comparte el poder, o de la obscena promoción de la candidatura de su hijo al gobierno del estado.