Política

Por crisis, aplaza Pemex reparación de ductos; pone en riesgo a los pobladores

octubre 07, 2017

Coatzacoalcos, Ver.- Por tercer año consecutivo, Petróleos Mexicanos (Pemex) dejó sin recursos el proyecto para la rehabilitación total de su rack de ductos en sus complejos petroquímicos y las terminales de almacenamiento y distribución en el sur de Veracruz; en el análisis de fundamentación del producto desde mencionan que desde 2015 están en malas condiciones y al estar al lado de los terrenos de zona económica especial convierte a la región en un polvorín, y pone en riesgo inversiones, trabajadores y población en general.

En el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) de nuevo se recortan recursos urgentes para la reparación de todo el sistema de distribución de ductos que tienen los complejos petroquímicos La Cangrejera, Pajaritos, Morelos, la Terminal de Almacenamiento y Reparto de Pajaritos (TARP) y la Terminal de Operaciones Marítimas y Portuarias (TOMP).

Desde el año 2015, el gobierno federal conoce la situación de los ductos en sus instalaciones estratégicas del sur de Veracruz, por lo cual presentó ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) el proyecto con clave de cartera 1418T4O0015. De ésta, programaban una inversión de 464 millones de pesos en tres ejercicios fiscales para el Programa de Mantenimiento de Integración y Ductos, con el cual pretendían cambiar toda la tubería que estuviera en malas condiciones y que sufrían fractura mecánica o un alto nivel de corrosión.

Estos racks son un conjunto de ductos que transportan materia prima o producto terminado, los cuales están sostenidos por estructuras especiales para soportar el peso y reciben un mantenimiento especial para evitar la corrosión; muchos de ellos pasan carreteras e instalaciones privadas asentadas en la zona industrial.

Para 2018, en el PPEF el gobierno federal contempla dejar 19 millones 933 mil 147 pesos, pero los diversos ajustes al gasto del gobierno federal, y la crisis financiera por la cual atraviesa Petróleos Mexicanos, derivó en este panorama.

Sin embargo al hacer una evaluación del avance de la obra, no se arrancó desde el año 2015, ya que cada año, Hacienda y Pemex deciden sacrificar el proyecto como parte del ahorro que aplican a la empresa nacional.

Sacrifican seguridad de instalaciones

La rehabilitación de todos los ductos que pasan por la zona industrial de Coatzacoalcos asegura a la empresa que pueda sostener la capacidad de producción y transporte de producto entre los complejos y las de las plantas privadas a las cuales suministra materia prima.

Además, pone en riesgo también las instalaciones portuarias que son vecinas de la TARP y la TOMP, por donde diario se recibe el crudo que viene de las zonas petroleras de Tabasco y Campeche para la refinería de Minatitlán.

Se recuerda, en abril de 2016, en el Complejo Pajaritos explotó la planta de Clorados III, debido a problemas de fugas de ductos, aunado a una falla humana, con un saldo de 32 personas fallecidas y 130 heridas.

Esta misma planta ya había tenido un evento similar en el año 1992, causado precisamente por los problemas de fugas del rack de ductos que la suminstraban, en ese año la pérdida de vidas fueron mayores.

Pemex es consciente del riesgo, pero sólo remienda ductos

La cartera 1418T4O0015 de Pemex contiene un análisis del costo-beneficio, elaborado por Higinio Germán Durán Hernández, gerente de producción Pemex Etileno, donde aceptan que los "racks interplantas operan con fugas constantes de los productos que se maneja".

El documento señala que Pemex atiende las fugas y trata de minimizar los riesgos, mediante reparaciones caseras, pero considera urgente la reparación de manera urgente. Estos ductos se encuentran con emplazamientos, que son atendidos para minimizar el riesgo, sin embargo, es notoria la necesidad de proporcionarles mantenimiento.

El especialista señala que la agresión por corrosión es alta, ya que en la zona hay desfogues constantes de productos químicos de las industrias contiguas. "Dada la ubicación que tiene esta instalación localizada al sureste de los centros de trabajo de Pajaritos, Morelos, Agro-nitrogenados, Cloro de Tehuantepec, Cydsa, constantemente está sometida a un ambiente ácido y corrosivo, que ha dañado parte de las estructuras metálicas de los puentes, así como tuberías".

Los racks que están en mal estado manejan los siguientes productos: tolueno, benceno, estireno, xileno 5, propano-propileno, hexano, gasolina base octano, butanos-butadieno, mezcla de pentanos, gasolinas primarias de importación, anillo de hidrógeno, anillo de etano, anillo de etileno, anillo de nitrógeno, anillo de oxigeno y el anillo de agua.

Asimismo existen ductos que están fuera de operación derivado del nuevo esquema operativo como son: ortoxileno, paraxileno, cumeno, acetaldehído y mezcla de xilenos, los cuales tienen remanentes del producto. Muchos de esos productos además de ser nocivos para la salud, representan un riesgo para los trabajadores y pueden provocar explosiones iguales o más grandes a la que se vivió con Clorados III.

En el documento se establece que el costo del mantenimiento es alto, además de que no cuentan con personal suficientes para realizar las obras; por lo que se recomienda como opción, "utilizar equipos usados que se encuentran en plantas fuera de operación o reparar (remendar) los existentes (...). Algunas de las acciones anteriores se ejecutan cotidianamente en la situación actual con el mismo personal y presupuesto del complejo, por lo que los costos de operación son los mismos, sin embargo, las tuberías y racks seguirán siendo obsoletos y en algún momento se deberán de cambiar, por otro lado, no se podría garantizar la funcionalidad, seguridad y continuidad operativa de las plantas ni evitar riegos que puedan poner en peligro la integridad física del personal y de las instalaciones".

ZEE, polvorín para inversiones

Todas las instalaciones que sufren problemas con sus ductos son vecinas de comunidades como Mundo Nuevo, Villa Allende y Nanchital, lo que pone en peligro la seguridad de la población. Además, son aledañas al perímetro donde se definió la zona económica especial (ZEE), por lo que representan un riesgo para todas las empresas petroquímicas que se quieran asentar en la zona, aprovechando que tienen la materia prima.

En este momento, la empresa Nacional Cydsa es la primera que ha manifestado su interés por construir una nueva planta, pero se espera que al menos otras 40 más concreten sus intensiones en 2018. En suma, la falta de inversión en la rehabilitación de estos ductos, pone en constante riesgo a sus trabajadores, las instalaciones instaladas en la zona industrial y a la población aledaña.