Política

Impresiones de una Cámara

octubre 02, 2017

◗ Los costos

Hay muchas afectaciones por los movimientos telúricos de las últimas fechas en varios estados del país que sí son cuantificables separadas de las irreparables pérdidas humanas.

Hasta el 26 de septiembre se había reportado 132 mil 635 viviendas afectadas de las cuales 5 mil 500 deberán demolerse para reconstruirse. Y de aquellas, en la Ciudad de México se sitúan 3 mil 848 inmuebles reportados con algún daño y mil 830 escuelas, junto a 25 centros de salud y 697 edificios patrimoniales que deberán tener algún tipo de inversión para volverlos habitables u operables. En todo el país, también deberán volverse a levantar 67 puentes y reconstruir en su totalidad 577 escuelas de las 12 mil 931 afectadas.

Un día después, Enrique Peña Nieto anunció que el costo de la reconstrucción se elevó a 38 mil millones de pesos y actualizó el número de viviendas afectadas a 150 mil.

Existe un falso debate de cómo se puede financiar la reconstrucción, es decir, de dónde se puede obtener ese dinero anunciado por Peña.

Cuesta más el INE que las elecciones

Fue extraño escuchar a anunciadores de noticias de las televisoras principales y de radio lanzarse en una campaña para que dicho dinero se obtenga del financiamiento que se otorga a los partidos políticos. Sin embargo, nadie hizo una operación simple de cuánto es lo que se necesita y cuánto es el presupuesto que se da a los partidos.

La verdad es que a los partidos este 2018 les tocaría, según el presupuesto presentado por el Instituto Nacional Electoral (INE) a Hacienda, 6 mil 788 millones de pesos. Es decir, con ese dinero apenas se tendría cubierta la quinta parte de lo que se requiere. Ningún locutor ni de radio ni de televisión se atrevió a siquiera insinuar que se necesitaba quitarle más dinero al gobierno.

Andrés Manuel fue el primero

El único dirigente nacional de los partidos políticos, que además de proponer desde el principio donar las prerrogativas que le correspondían a los institutos partidarios, lanzó la iniciativa de incrementar el fondo para reconstrucción con medidas adicionales, fue el líder de Morena.

Y es que existen otras fuentes de dinero para el financiamiento de los 38 mil millones de pesos requeridos que por mucho resultarían suficientes y se obtendrían tan solo de reducir gastos superfluos. Cito algunos ejemplos.

La burocracia del INE es más cara que los partidos

De los 25 mil 45 millones de pesos que pedirá el INE para la elección del 2018, sólo 2 mil 532 millones son para la organización electoral y 6 mil 788 millones para partidos políticos; el resto, o sea 15 mil 724 millones de pesos son para sueldos y actividades operativas ordinarias de dicho instituto.

El Consejero Presidente del INE recibe un salario mensual de 262 mil 634 pesos, quedándole libres después de descontarle los impuestos, 177 mil 388 pesos. Un secretario ejecutivo del INE recibe libres 161 mil 116 pesos por mes. Y aquí en Veracruz, el vocal ejecutivo de la Junta Local percibe libres 112 mil pesos de salario mensual. Hagamos unas simples cuentas: existen 32 vocales ejecutivos (1 por estado) por 12 meses en un año, por lo tanto estos funcionarios de alto nivel se llevan 43 millones de pesos al año en sólo un cargo de toda la trama burocrática de alto nivel de nuestro máximo instituto electoral (¡Sin contar aguinaldos ni bonos!).

El colmo es el elefante blanco del nuevo aeropuerto

Sin embargo, de todo lo anterior el premio al despilfarro se lo lleva el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México que se pretende construir rellenando un lago que se localiza en la parte más baja del valle sobre el cual fue construida la urbe más grande del mundo. Esa obra que pretende terminarse en el 2064, consumirá 200 mil millones de pesos y de entrada ya se programaron 38 mil millones. Este será el robo del siglo y hoy podemos detenerlo con su cancelación y sustitución por un proyecto viable que no supera los 60 mil millones de pesos. Aquí es donde está la lana para resarcir los daños de los sismos.

Por cierto ¿Alguien sabe dónde quedó el dinero que donaron los gobiernos de otros países, jugadores y artistas?, ¿Será que la Secretaría de Relaciones Exteriores sepa algo?, ¿Dónde quedó la bolita?