Política

Los sismos y la reconstrucción

septiembre 30, 2017

La vulnerabilidad del país a los desastres naturales –huracanes y temblores– se hace patente por su ubicación geográfica y por las fallas geológicas que presenta el territorio nacional. Uno de los instrumentos idóneos para combatir esta vulnerabilidad consiste en el impulso de acciones previsoras; es decir, acciones relacionadas con la identificación de riesgos, prevención, mitigación, preparación, atención de emergencias, recuperación y reconstrucción.

En este sentido, habría que repensar las acciones que se han puesto en marcha por parte del gobierno en sus diferentes niveles para mitigar los efectos de los siniestros y desastres naturales. A partir del sismo del 19 de septiembre de 1985 se han impulsado diferentes medidas en materia de prevención de desastres: 1) Sistema Nacional de Alertas; 2) México Seguro ante Desastres; 3) campaña de difusión de la cultura de la prevención y la protección civil; 4) Atlas Nacional de Riesgos; 5) Programa Nacional de Respuesta a Siniestros, Emergencias y Desastres y 6) creación de cinco regiones con representación nacional de protección civil. También se crearon los fondos de reconstrucción y se contrataron seguros contra sismos. Sin embargo, ronda la idea de que los programas y acciones realizadas poco han contribuido a la resiliencia de la ciudadanía a los desastres naturales.

Para atender a las víctimas del sismo del 19 de septiembre de 2017 que azotó a la Ciudad de México se puso en marcha el plan de atención de emergencias en donde participaron las diferentes instancias de gobierno, el Ejército, la Marina, la Policía Federal, la sociedad civil y grupos de expertos de diferentes países. A este respecto, el gobierno asumió la organización del proceso de rescate de víctimas del sismo; no obstante, este proceso se significó por la invaluable participación y solidaridad de la ciudadanía.

En el caso de la Ciudad de México se está avanzando en la etapa de reconstrucción –paralelamente al levantamiento del censo y de un diagnóstico más certero– y se propuso la finalización de la etapa de rescate el 28 de septiembre.

El 26 de septiembre del presente año, Mancera anunció el Plan para la Transformación y recuperación de la Ciudad de México el cual contempla: 1) Paquete inicial de respuesta a las urgencias sociales y económicas. El apoyo se ofrecerá de acuerdo con el daño de la vivienda: a) para edificios con daños estructurales, se ofrecerán esquema de hipotecas a largo plazo con tasas y costos preferenciales; b) para inmuebles dictaminados con daños significativos se repararán las viviendas o se ofrecerán créditos para mejorarlas y c) para los inmuebles con daños menores se repararán los daños o se ofrecerán 8 mil pesos para su reparación; 2) La Plataforma CDMX para la atención integral de necesidades como fuente de captación de datos y la 3) integración de una Comisión encargada de la reconstrucción, recuperación y transformación de la Ciudad de México.

Hasta este momento se han contabilizado en la Ciudad de México y en las demás entidades afectadas, 345 pérdidas humanas, así como 250 mil viviendas afectadas y 10 mil escuelas dañadas y mil 500 inmuebles correspondientes al patrimonio histórico y cultural del país.

El 27 de septiembre, Enrique Peña Nieto en su mensaje a la nación manifestó –de acuerdo con cifras preliminares– que se requerirán 37 mil 500 mdp para la reconstrucción de los sismos del 7, 19 y 23 de septiembre. Para reconstruir los inmuebles dañados (como viviendas, hospitales, condominios y otros) en la Ciudad de México y en los demás entidades federativas que resultaron afectados por los sismos, se invertirán 10 mil millones de pesos. Para el patrimonio cultural dañado se destinarán 8 mil mdp y para la reparación y reconstrucción de la infraestructura educativa se invertirán más de 13 mil millones de pesos. A esta suma se adicionan 6 mil 500 mdp para la vivienda de Chiapas y Oaxaca.

De acuerdo a un cálculo preliminar realizado por el financiero (ver, http://www.elfinanciero.com.mx/economia/hay-54-mil-mdp-para-reconstruir-danos-por-sismo.html) se puede disponer de 54 mil 465 mdp para la reconstrucción. Estos ingresos corresponden a: Fondo de Desastres Naturales (Fonden) con 9 mil mdp; Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) con 26 mil 995 mdp; Fondo de Reconstrucción (Fonrec) suma 6 mil 952 mdp; Fondo de Desastres Naturales de la Ciudad de México con 9 mil 400 mdp; Fondo para reparar escuelas de la SEP con mil 800 mdp y dos pólizas de seguros de Puebla que suman 318 mdp. Uno de los problemas que enfrenta este cálculo se refiere a la disminución del presupuesto de algunos programas sociales (FAIS) para destinarlos a la reconstrucción; se afectaría a un sector de la población marginada para favorecer a otro sector de población damnificada.

Las cifras preliminares de los ingresos y los costos de la reconstrucción permiten tener confianza en una respuesta adecuada a la magnitud del problema; no obstante, el gobierno tendrá que realizar las acciones pertinentes para responder a la esperanza que ha depositado la ciudadanía en su actuar. Ello implicaría –de ser necesario– allegarse mayores recursos, ya sea mediante el incremento de los ingresos fiscales o bien, recurriendo al endeudamiento público. La reconstrucción no debe circunscribirse sólo a la reparación de los bienes inmuebles dañados; en tanto que los daños no se limitan a los inmuebles colapsados, estos se extienden a la pérdida económica total que sufrieron algunos damnificados y a devastación económica que sufrieron algunas zonas siniestradas.