Política

Enrique C. Rébsamen, masón

septiembre 25, 2017

El diario El siglo XIX anunció, el lunes 14 de mayo de 1883, que en la víspera, a la una y media, había fondeado en Veracruz, procedente de Europa, el vapor francés Ville de Bordeaux. El vapor traía a bordo una larga lista de pasajeros con nombre propio: menos de una docena de mexicanos, una larga lista de españoles, una docena de alemanes y otra de franceses, un polaco, un italiano, y dos suizos, uno de ellos con esposa (Dulon) y uno, solitario, de solitario apellido, Rébsamen. El diario La Patria reprodujo la misma información el día 15. Muchos autores dicen que la llegada de Rébsamen al puerto de Veracruz fue el día 18 pero, a la luz de la hemeroteca, ese dato es falso.

Llegaba a México el pedagogo que haría fama nacional construyendo la educación mexicana y sirviendo a Veracruz, y a Xalapa en primer plano. De su historia como educador hay suficientes fotocopias (¡), de manera tal que no hay necesidad de apuntar al respecto. Mejor anotemos hacia el lado oculto de su historia. Por ejemplo, por qué llegó Rébsamen a México y si perteneció a la masonería. Varios diarios nacionales han abordado su biografía en virtud del lamentable caso del centro escolar que, con su nombre, fue derribado por un reciente sismo de la Ciudad de México.

Lo más probable es que Rébsamen haya llegado a México a causa del conocimiento que tuvo de la obra de un alemán que le precedió en su visita a México, él Carlos von Gagern. Arribó Gagern a México en 1853. Gagern, masón alineado con la República en la lucha contra el imperio de Maximiliano, estuvo en el sitio de Querétaro en mayo de 1867 y vio caer al emperador el día 15. El día 28 de mayo se presentó en la celda del prisionero con la idea de resolver si el archiduque era masón. La visita del examinador masónico Gagern aparece en la obra de Samuel Basch (Recuerdos de México, nota del 28 de mayo), y puede hallarse en el libro El sitio de Querétaro, de Porrúa.

No tengo el dato de cómo Rébsamen ingresó a las logias. Una posibilidad es que haya llegado ya masón en mayo de 1883. Sea como fuese el diario El Tiempo, del viernes 21 de febrero de 1890, publicó una nota en la que, citando al periódico El Siglo XIX, se narraba una ceremonia masónica de esos días. Decía que el último sábado (¿15 de febrero?) se reunieron en el templo masónico del extinguido Gran Oriente, 108 diputados (representantes) de otras tantas logias y grandes logias que eligieron un nuevo ente masónico llamado Gran Dieta Simbólica de los Estados Unidos Mexicanos. El líder masónico de la Gran Dieta resultó ser (faltaba más) Porfirio Díaz como Gran Maestre.

Entre otros masones aparecían Agustín Arroyo como Primer Gran Vigilante, al militar Sóstenes Rocha como Gran Orador adjunto, entre otros. En la comisión de Relaciones aparece como presidente Juan de Dios Peza y como primer vocal un R. E. Rébsamen. No entiendo las iniciales donde aparece la E de Enrique pero genera confusión la R. No tengo el dato de ningún otro Rébsamen en la vida pública nacional mexicana de esos años por lo que este Rébsamen debe ser nuestro pedagogo. Una lista adicional de masones menciona expresamente a Enrique C. Rébsamen citando a El Diario del Hogar, diario fundado y dirigido por Filomeno Mata, masón también.

El mismo Diario del Hogar (fundado y dirigido por Mata), del martes primero de abril de 1890, publicó que el domingo previo se reunieron en el tívoli de San Cosme un grupo de unos 50 masones de los grados escoceses 30 a 33 para celebrar la fusión de los caballeros Kadosch del Gran Oriente de México y del Supremo Consejo. Estuvieron presentes, entre otros, el propio Mata, Sóstenes Rocha, Enrique Rébsamen, Victoriano Huerta y el porfirista ministro de la Guerra, Pedro Hinojosa. Dice el diario que Manuel Romero Rubio era el gran Maestre del Consejo de Caballeros Kadosch. Romero Rubio era el suegro de Porfirio Díaz, casado con su hija Carmen desde noviembre de 1881.

Si en una reunión de masones de los grados 30 a 33 Rébsamen sólo alcanzaba a formar parte de una comisión administrativa indicaba, muy probablemente, que tenía el grado más bajo entre los presentes, el grado 30, llamado precisamente Kadosch. Ignoro si después obtuvo algún grado superior. Victoriano Huerta, conocido entre sus críticos con el tímido y trémulo apodo de El Chacal, era, por supuesto, el que sería promotor del asesinato de Madero en 1913, y tanto Madero como Victoriano Huerta eran masones. A la masonería tradicional no le gusta saber esto. Nacido en 1845, Huerta tenía 45 años de edad en 1890.

A fines de 1889 y principios de 1890 Rébsamen asistía al Primer Congreso Pedagógico que convocaba el presidente Porfirio Díaz en la Ciudad de México. Rébsamen asistía como representante estatal de Veracruz enviado por el gobernador Juan de la Luz Enríquez. La mesa directiva del Congreso quedó integrada por Justo Sierra como presidente y Rébsamen como vicepresidente. Un librito de 56 páginas fechado en 1942, que tengo a la vista, describe la capilla ardiente de Enríquez cuando su muerte en 1892, y describe, a la derecha del túmulo, el lábaro de la logia Verdad número 67 de la que Enríquez era venerable maestro. Enríquez fue el mecenas de Rébsamen a fines del siglo XIX a como a principios del siglo XX Heriberto Jara lo sería del escritor Maples Arce. Así, es probable también que Rébsamen ingresara a las logias, ya en territorio mexicano, por influencia del propio Juan de la Luz Enríquez.

Además, vuelvo a pedir al presidente nacional del SNTE, el maestro Juan Díaz de la Torre, y a los integrantes del Colegiado de Asuntos Laborales del Comité Nacional del propio SNTE, una solución, siquiera parcial, del doble problema laboral que tantas veces les he planteado (incluso personalmente) y al que no se la ha querido hallar solución. No tengo ningún género de duda en sostener que, de haber estado en plenitud de facultades durante los últimos meses, el desaparecido maestro Juan Nicolás Callejas Arroyo (1944-2017) no habría permitido que esto que señalo tuviese tanto tiempo sin solución. Lamento la desaparición física de un hombre con el que en más de una ocasión debatimos las políticas educativa y sindical, que respetó mis opiniones y que nunca me agravió. Que descanse en paz.

Twitter @WenceslaoXalapa