Política

Pide especialista aumentar deducibilidad de impuestos para estimular donaciones a reconstrucción

septiembre 24, 2017

Orizaba, Ver.- Los sismos registrados en el país obligan al Estado mexicano a revisar de forma profunda su política en materia fiscal para incrementar la deducibilidad de impuestos y con ello aumentar las aportaciones de ayuda monetaria a labores de reconstrucción, pero además crear formas más estrictas para evitar desvío de esa ayuda monetaria y en especie, propone Enrique Trueba Gracián especialista financiero en esta zona.

En un análisis hace una serie de propuestas que ayudarían a revertir los efectos de los desastres naturales como los que atraviesa el país en estos momentos, primero reconoce que cuando sucede un desastre natural, "en México somos solidarios y apoyamos en buena medida con víveres, agua, medicamentos, ropa, cobertores, colchonetas y en cierto porcentaje, los víveres, agua y otros consumibles se almacenan y se echan a perder y/o se usan con fines electorales".

No obstante, "a los 30 o 90 días del desastre natural y tras las fotos de políticos y funcionarios se olvidan de los damnificados y los daños ocasionados por los desastres naturales, no hay una fiscalización adecuada y constante para el uso y destino de los recursos aportados para atender los desastres naturales, primero gastan y después arman comprobaciones además que se generan dudas permanentes de los mexicanos sobre los donativos en especie y en dinero que otorgamos sobre su uso y destino, incluyendo organizaciones no gubernamentales".

Para evitar abusos como los que marca, presenta lo que titulan "fundamentación legal" con la cual se pretende detener no sólo la malversación de los recursos, sino además el olvido de los damnificados. "El artículo 27 fracción I señala los requisitos para que los donativos sean deducibles, así como el monto de su deducibilidad, hasta 7% de la utilidad fiscal del contribuyente del ejercicio inmediato anterior, limitación que deja fuera a muchas empresas para otorgar donativos, por no ser deducibles del Impuesto Sobre la Renta (ISR)".

Por ello, se propone que se promueva un decreto con el Presidente de la República para que del 1º de septiembre de 2017 al 31 de diciembre de 2018, los donativos otorgados por personas físicas y morales a instituciones autorizadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), sean 100 por ciento deducibles del ISR sin limitación alguna.

Las donatarias autorizadas a recibir dichos donativos en adición a los requisitos establecidos en las leyes correspondientes deberán cumplir con los siguientes requisitos: 1.- ser auditadas por un ente fiscalizador con solvencia moral nacional e internacional; 2.- destinar los recursos obtenidos para la construcción de vivienda en las zonas de desastres naturales; sismos, huracanes, incendios, entre otros; 3.- adquisición de maquinaria y equipo especializado para atender desastres naturales; 4.-reconstrucción, mejoramiento y equipamiento de hospitales y escuelas en todos los niveles de enseñanza.

Asimismo se llama a que por ningún motivo los recursos obtenidos serán utilizados para la adquisición de bienes perecederos, ya que estos son aportados por la solidaridad y generosidad de los mexicanos, en la mayoría de los casos, pero además se debe promover el establecimiento en la legislatura, de la Comisión Internacional Contra la Impunidad Mexicana (CICIM), analizando y mejorando el modelo de Guatemala y la ONU. Este organismo a través de instituciones nacionales auditará financiera y técnicamente el uso y destino de los recursos otorgados a las donatarias auditadas.

"Los análisis y evaluaciones de modelos de construcción de vivienda, económica, eficiente (con todos los servicios) y sustentable, como ejemplo tenemos el modelo de vivienda seguido en Japón por lo Universidad de Chiba, en donde con poco espacio y dinero se construyen viviendas para personas de escasos recursos con un modelo antisísmico. La Universidad Veracruzana a través de la Escuela de Arquitectura Campus Córdoba ha iniciado un intercambio estudiantil para promocionar este modelo habitacional".

Además, sugiere, se debe fomentar en las empresas "y entre todos sus colaboradores la cultura de los donativos, con estímulos fiscales a las personas físicas que aportan al fondo de cada donataria autorizada, subdivisión desastres naturales, y que la empresa por cada peso recibido aporte una cantidad de 50 centavos, peso a peso y el gobierno federal aportara la deducibilidad para el ISR de todos los donativos; por cada peso donado por la iniciativa privada, contribuyentes, los empleados municipales, estatales y federales en cualquier modalidad, el gobierno federal se compromete a otorgar a la donataria autorizada un peso, proveniente del Fondo de Desastres Naturales (Fonden).

"Además se deben otorgar facilidades, e infraestructuras básicas parta las viviendas y equipos adquiridos, tales como, agua potable, luz, drenaje y alcantarillado, todos los servicios públicos en tanto que los gobiernos estatales participaran en el punto anterior así como, mediante estudios de factibilidad, donar terrenos de sus reservas territoriales, autorizados por las legislaturas locales".