Política

Un oscuro panorama

septiembre 22, 2017

De acuerdo con la tesis del doctor en sociología, Franz Vanderschueren, la ciudadanía debe asumir su papel y adquirir conciencia plena de que sin ninguna excepción, la seguridad es un asunto compartido entre las autoridades y la sociedad pero además, es necesario un cambio de paradigma en las políticas públicas dedicadas a este aspecto.

El especialista en dicha materia, si bien amplió el problema de la inseguridad a cualquier ciudad del mundo pues, dijo, es un problema generalizado porque ahí concurren los efectos de la sociedad de consumo, la globalización, las exclusión social y las desigualdades, el impacto de los medios de comunicación y la dinámica misma de la delincuencia, en el caso de nuestro país se agrava dada la cercanía fronteriza con el país mayor consumidor de drogas del planeta.

Al impartir en la Sala de Cabildo del Palacio Municipal la conferencia magistral "Seguridad pública y ciudades seguras", estableció sustantivamente que la circunstancia actual requiere de un cambio de paradigmas en el que "las ciudades deben definir, implementar y coordinar una estrategia de prevención que incluya la valorización de espacios públicos, implementar políticas urbanas incluyentes, contribuir a la realización de políticas sociales incluyentes, impulsar la formación y una política de comunicación real y transparente, sincera y pedagógica.

Aunque se ve difícil una planeación a mediano o largo plazo dado que en nuestro país sucede el cambio de administraciones municipales cada tres años, explicó que la disminución de la delincuencia no es inmediata, "es necesario darle tiempo al tiempo porque toma entre dos y cuatro años que la gente sea consciente que todos somos responsables de la inseguridad, y en este periodo continua la delincuencia; esta baja cuando se consolidan las políticas públicas e incrementa la calidad de vida de las ciudades".

De acuerdo con el diagnóstico de Vanderschueren y si se extrapola a un contexto estatal, el gobierno del panista Miguel Angel Yunes Linares transitará en medio de uno de los peores episodios de inseguridad , superando aún los índices de los pasados gobiernos, porque por si faltara algo, no existen políticas públicas que permitan visibilizar un cambio en las condiciones arriba mencionadas y sobre todo, en vez de incrementar la calidad de vida de las ciudades veracruzanas, sus niveles están decayendo dada la falta de inversión pública y la ausencia de un programa de acción gubernamental que dinamice la actividad económica.

Esa oscura expectativa parece será la que se cierne sobre el estado en los próximos meses, a menos que suceda algo que en verdad le de un golpe de timón a un pesimista escenario que será acendrado al calor de las contiendas electorales.