Municipios

Javier Duarte derribó centro de salud de Tehuipango; atienden a pacientes en un cuarto de madera

septiembre 17, 2017

Tehuipango, Ver.- La destrucción total del único centro de salud, ordenada por el gobierno de Javier Duarte y que atendía a los habitantes de una de las comunidades con mayor grado de marginación, es otra de las deudas que el ex gobernador preso dejó en este municipio, que pese a los intentos oficiales no ha dejado de ser uno de los más pobres no sólo de Veracruz, sino de todo el país. Hoy la atención se brinda en un cuarto de madera a la espera de la liberación de trámites legales para iniciar la reconstrucción.

Este problema, como otros tantos más que Javier Duarte dejó en una de las regiones en donde la pobreza es creciente, se inicia con la demolición del centro de salud. Este hecho en sí ocasionó que los habitantes de la comunidad indígena de Xopilapa de plano reciban la atención médica en condiciones paupérrimas.

En su momento, el ex gobernador ahora preso en la Ciudad de México, ofreció reemplazar el viejo edificio, por uno funcional, pero ahora la realidad es otra, la atención médica se ofrece en una improvisada casa de madera, donde también se realizan las pláticas de Prospera.

La obra que reemplazaría al viejo edificio sólo quedó en obra negra, en cimientos y varillas, según cuentan los mismos habitantes de esta congregación, e incluso la constructora responsable de la obra al parecer está denunciada por incumplimiento de contrato.

De hecho el jefe de la Jurisdicción Sanitaria número 7 en Orizaba, Alberto Godoy, reconoce que esa obra es una las prioridades que se tiene en esta zona centro del estado. Incluso confirmó que la administración estatal pasada, dio la indicación de demoler el centro de salud, con la promesa de que inmediatamente se iniciaba la construcción, la cual se inició, solamente dejando los cimientos y los castillos en varilla, es decir, en obra negra".

Por eso, reconoce, el centro de salud funciona en un anexo y en un cuarto de madera, donde se está dando el servicio completo, donde hay un médico, hay enfermera y promotor, pero además se usa para impartir las pláticas del programa Prospera.

La empresa constructora nunca entregó el inmueble, "y no podemos actuar sobre él, nosotros podemos actuar cuando la constructora entrega, entonces entra la Secretaría de Salud (SS), en el equipamiento, en la provisión de recursos humanos, insumos, pero mientras no entrega la compañía".

El caso preciso de Xopilapa tendría que ver con las empresas fantasmas con las que Javier Duarte saqueó el estado. Ése es no el único caso, pues al parecer los tres centros de salud en este municipio, estarían en el mismo problema, "casos como estos salen de nuestras manos, el procedimiento legal que hay en este momento".