Política

Mexicanidad

septiembre 17, 2017

Doscientos diecisiete años del haber dado inicio a la construcción de Estado nacional mexicano, cien de la Constitución de Veracruz. El ánimo celebratorio disminuido por la pesadumbre del desencanto de una élite dirigente corrupta, que oscila entre la impreparación y la ignorancia supina. Porros y petimetres habilitados como dirigentes partidarios.

El Estado mexicano es una relativamente antigua construcción institucional ya fallida; en buena medida soportada en resabios coloniales que acuerpan la barbarie y justifican el encumbramiento del cretinismo como forma de gobierno.

La nación transita del presidencialismo autoritario capaz de construir un relativo estado de bienestar pero eficaz, con el que se generó la inmensa clase media posrevolucionaria, hasta el presidencialismo analfabeta enajenado a las corporaciones. De la doctrina Estrada, a la diplomacia basada en la amistad con el yerno de un presidente. Gobiernos sustentados únicamente en la ficción retórica incapaces de resanar las grietas y cortedades de las ingenierías sociales, administrativas y políticas.

La acumulación de fallos que no aguantan ya disimulo ni maquillajes; manos excesivas de pintura apelmazada y de calidad insuficiente para detener la carcoma del herrumbre. 11 años de fantasías oficiales contradichas por una realidad macabra para la que son incapaces ni siquiera de atemperar, a casi tres años en que matones a sueldo de narcotraficantes asistidos por policías municipales dispusieron de la vida de 43 estudiantes y es la fecha en que pasa nada, excepto el dolor y la amargura de la impotencia.

Iguala, Tlatlaya, Nochixtlán, Veracruz todo. La rotunda falta de empatía de gobiernos y funcionarios irritados por preguntas incómodas o por los reclamos de las víctimas de su incompetencia, mientras que expertos independientes formados por la CIDH denuncia frente al mundo la desaparición de pruebas en el caso de los estudiantes normalistas, y nada más pasa. Nada que celebrar.

Excepto la callada constancia de mujeres y hombres nacidos en éste país que, en la adversidad agobiante que los abruma resisten y buscan diario el modo de dar techo, comida, amor y estructura a sus familias