Política

A propósito del compromiso

septiembre 14, 2017

Recientemente se dio a conocer el decreto con el que el actual gobierno del estado canceló la deuda contraída por el gobierno anterior con empresas proveedoras de servicios y contratistas veracruzanos. El asunto es sustantivo porque la depresión económica y el endeudamiento desatados por las dos administraciones anteriores dejaron al estado y sus habitantes en el límite de la fragilidad.

El actual gobierno fue elegido básicamente por representar en el imaginario del electorado la antítesis de sus antecesores. Una apreciación inexacta pero basada en la oferta del entonces candidato de corregir la inmensa cauda de distorsiones y desvíos en el manejo de los recursos públicos.

Desde que La Jornada Veracruz dio a conocer la decisión de cancelar la deuda con proveedores y prestadores de servicios veracruzanos, no hubo mayor reacción del gobierno hasta que ayer el gobernador eludió abordar el tema porque existen temas más importantes. La rememoración del sacrificio de cadetes del H. Colegio Militar en 1847, por ejemplo.

El asunto no es menor, en una economía que ha sido empujada hacia la inviabilidad por la acumulación de una deuda pública obscena y por la falta de inversión dirigida específicamente a reactivar a las economías locales, desconocer la deuda adquirida por la administración anterior equivale a condenar al cierre de empresas y de fuentes de trabajo. Pueden entenderse las reservas gubernamentales para pagar una deuda de la que hay razón válida para sospechar irregularidades e inconsistencias, para eso sirven las auditorías, pero eso no explica la decisión unilateral de cancelar tal deuda en un momento en que se tenía la seguridad de que tal decisión pasaría desapercibida. En cualquier caso el decreto existe y el gobierno se niega a hablar de ello.

La situación, de suyo muy importante, lo es mucho más cuando el presidente de la Coparmex de Xalapa, Luis Sánchez Ávila, revela que el actual gobierno del estado dejó de consumir a empresas locales, se niega a pagar las deudas y no transparenta el gasto público.

El mandatario prometió

–aún lo hace– reactivar la economía para que se generen empleos bien remunerados. No hay forma de lograr eso sin reactivar el mercado en cuanto a su capacidad de consumo como de producción. En julio del año pasado el gobernador ponía frente a la Canaco nacional y del estado en prenda el compromiso de reactivar la economía y crear las condiciones para que la inversión llegara a la entidad veracuzana. "Comerciantes o empresarios honestos, que tengan algún adeudo o crédito real que cobrar al gobierno del estado le será liquidado con absoluta transparencia", dijo. Parece que no.