Sociedad y Justicia

Habitantes de colonia xalapeña afectada por Katia se niegan a desocupar domicilios

septiembre 10, 2017

En el año 2013 llegaron a vivir aproximadamente 80 familias a la zona oeste de la ciudad, ahí entre cerros, árboles y laderas fundaron la llamada colonia Ampliación Luis Donaldo Colosio, donde fallecieron dos personas sepultadas en la madrugada de este sábado.

La lluvias por arriba de los 150 milímetros por metro cuadrado que trajo el huracán Katia, ocasionaron mas de 30 derrumbes en diferentes puntos de la ciudad, unos de mayor magnitud, otros menor.

Aun cuando el riesgo es latente porque se desgajó un cerro y eso tuvo como consecuencia la muerte de dos hombres, dos mujeres lesionadas y un menor de edad, el resto de las familias se niegan a dejar sus casas para irse a refugiar a un albergue mientras pasa la contingencia.

"Yo creo que no nos vamos, y en la parte donde estamos algunos, creemos que estamos bien, entonces no creo irnos ahorita. Si hubiera necesidad veríamos la forma, pero ahorita al parecer el contratiempo sólo fue ese", dijo un campesino.

En esta colonia localizada en la periferia de la ciudad, la mayoría de las casas son de palos, de cartón, láminas galvanizadas y lonas sobrantes de las campañas de partidos políticos.

Los hombres se dedican al campo con jornales que duran desde las 8 horas y hasta las 18 horas por un salario de 120 pesos el día; otros más se dedican trabajar de tablajeros, chóferes de taxi y albañilería.

"Ahí vamos sembrando lo que se vaya dando, frijolitos, maíz, lo que se pueda, como no voy a trabajar, soy padre de cinco, unos chicos otros grandes pero todos vivimos en la misma casa", afirmó el campesino Juan Pérez.

Las mujeres ocupan su tiempo en cuidar a los hijos, que en su mayoría por casa hay de entre tres y seis menores de edad.

Una mujer con un bebé en brazos se asomó, salió de su casa y atrás de ella cinco niños y niñas, para admirar a los elementos del Ejército Mexicano que llegaron a desarrollar el Plan DNIII, junto al agrupamiento Tajín de la secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Gendarmería Nacional.

Ninguno de los vecinos entrevistados quiso proporcionar el nombre de la autoridad municipal, estatal o el líder de la agrupación que les permitió construir casas en una zona irregular y calificada por la subdirección de Protección Civil como de "alto riesgo" por los cerros y el desgajamiento que se da cada año en temporada de lluvias.

Los vecinos comentaron que se organizaron para tener silbatos en cada casa y así hacerlos sonar en caso de una emergencia, como la de este sábado cuando fueron sepultadas dos casas.

"Somos muy unidos y participamos en todo. Ahorita nos vamos a cooperar para ayudar a la familia sepultada. Anoche salimos corriendo cuando sonó el silbato, y en cualquier emergencia de la colonia nos unimos, ya sabemos que tenemos que salir a ver que sucede, Ahorita nos vamos a cooperar para invitarle un taco a los soldados, y a los policías que vinieron a ayudarnos", refirieron.