Economía

Dos de cada 10 empleados gana salario mínimo

septiembre 05, 2017

Orizaba, Ver.- En México tener un empleo no garantiza superar la pobreza familiar. Menos del 20 por ciento de la población ocupada recibe apenas el salario mínimo, lo que complica la subsistencia de las familias mexicanas, señala Jorge González Rojas dirigente del Frente Unificador de Trabajadores Urbanos y Rurales Organizados (Futuro).

Las estadísticos son muy claras, "los empleos en el país en su mayoría son mal pagados, se calcula que al menos el 20 por ciento de la población ocupada recibe apenas un salario mínimo. Con ello las brechas salariales siguen creciendo. Si hablamos de las diferencias de ingresos entre hombres y mujeres entonces los números de duplican. 17 por ciento de los hombres recibe un salario mínimo diario o hay casos en que menos y las mujeres el indicar nos señala que es del 27 por ciento; en el caso de cinco salario mínimos o más las cifras varían, se calcula que alrededor del 6.2 por ciento gana mejor y el 3.9 por ciento de las mujeres reciben esos ingresos".

Los trabajadores además deben enfrentar la debilidad laboral, "el mercado de trabajo se caracteriza por una amplia vulnerabilidad de las condiciones en las que se trabaja. La mayoría de los trabajadores carecen de prestaciones médicas o de seguridad social, además que se labora en la informalidad".

Expuso que más de 32 millones de trabajadores mexicanos no tienen acceso a los servicios médicos públicos; 14 millones laboran más de 48 horas a la semana; otros 14 millones trabajan en el sector informal; tres millones laboran menos de 15 horas a la semana; 2 millones lo hacen en trabajo doméstico remunerado y poco más de millón y medio lo hacen en la agricultura de autoconsumo.

Los trabajadores informales conforman 30 por ciento de la población económicamente activa y no tienen acceso a las prestaciones básicas y mucho menos a la seguridad social. "En términos generales esos son los principales problemas que se tienen en México en materia laboral que se suman a la falta de nuevas fuentes de empleo así como de oportunidades para las nuevas generaciones de egresados de diversas escuelas de educación superior".

En el país no hay políticas de Estado con las que se promueva la creación de nuevos empleos, "por el contrario se ofrecen nuevas formas con las que se liquiden y despidan a los empleados como lo es con la reforma laboral".