Política

Upegui: padece Venezuela asedio político y económico; medios satanizan bolivarianismo

agosto 27, 2017

Lo que sucede hoy en día en Venezuela es el enfrentamiento entre dos proyectos distintos, el neoliberal encabezado por los EU y el que se pone del lado del pueblo, afirmó el ministro consejero de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela, Óscar Upegui, quien afirmó que existe un asedio económico y político contra su país en el que participa activamente la clase empresarial venezolana que "quiere enriquecerse de la noche a la mañana y que le apuesta a la violencia".

El diplomático considera que el asedio mediático y político hacía su país, que le recuerda al sufrido por Cuba, tiene como propósito instaurar un gobierno dócil que le entregue a los Estados Unidos las mayores reservas de petróleo del mundo o las segundos yacimientos de oro, para lo cual, afirma, EU esta preparando las condiciones para una intervención armada.

De la situación diplomáticamente ríspida con México, asegura que esperan unas relaciones de mutuo respeto, dijo en entrevista con La Jornada Veracruz.

—Vemos con atención el proceso de Venezuela.

—18 años en constante lucha por reivindicación de los excluidos y de los pobres como producto del Consenso de Washington en la década de los 90. Es la reserva moral de la revolución bolivariana, un pueblo empoderado que participa de la política permanentemente y decide en un proceso en que la democracia es participativa y protagónica. Dejamos de ser una democracia representativa en la que el pueblo decide qué es lo que esta construyendo, como diría Enrique Dussel, ‘el mandar obedeciendo’ —expuso el diplomático venezolano.

—Hay una situación en Latinoamérica de ascenso de gobiernos de derecha, ¿cómo se ve desde Venezuela este fenómeno?

—Hay quienes dicen que llegó el fin del ciclo progresista. Confiamos en que no sucede eso. Los proyectos de izquierda en América Latina y el Caribe siguen más vigentes que nunca. Lo podemos ver en Brasil y Argentina, estamos convencidos que los próximos gobiernos serán de corte progresista y de izquierda. No creemos que aguanten otros gobiernos de derecha. En Brasil 80 por ciento aprueba a Lula y será el candidato presidencial.

—¿Observas una recomposición de esta clase de gobiernos de izquierda?

—Los gobiernos del siglo XXI esta llamado a que los pueblos serán los que decidan. Cristina decía hace cinco años que los presidentes de los países se parecen cada vez mas a su pueblo y que éstos tomen el camino para que siendo gobiernos progresistas y antimperialistas. Desde la revolución bolivariana estamos resistiendo un asedio permanente del imperio norteamericano. Acaba de hacer una nueva sanción contra Venezuela en el tema económico, buscando asfixiar la revolución bolivariana que sigue siendo un ejemplo para América Latina de resistencia, antiimperialismo y de soberanía. Aun así creo que los procesos de izquierda continuarán y es muy cierto que hay una conjura de países con proyectos capitalistas y neoliberales que están en contra de uno socialista, popular reivindicativo.

—¿Cómo podría reconstruirse la red de naciones latinoamericanas luego de la intención que observas de desgastar el proceso interno de Venezuela?

—La patria grande esta pasando por un momento en que los proyectos neoliberales interrumpen cada vez más un proceso de unión e integración. Lo vimos con el comandante Chávez, cuando avanzamos muchísimo con la integración . Se creo el ALBA, la Celac, Unasur, proyectos de integración y unión que no tenían ningún antecedente histórico. Hoy se ha reconstruido la geopolítica en el continente y hay quienes creen que la integración y la unión no son el camino, en cambio ven a los tratados de libre comercio y al libre mercado como la vía para definir las mejoras a los pueblos.

"Creemos que eso no va por ahí y será eso mismo lo que determine ese proyecto neoliberal que es inconsistente ante la sociedad. La apuesta de estos gobiernos o países por la desintegración se cae por su propio peso porque ahí no tienen que demostrar cuáles son las políticas o los ajustes en servicio público que paga el pueblo. Eso no tiene cabida en América Latina (AL) en la que los pueblos se despiertan cada vez más. Es una disputa entre dos modelos y los pueblos sabrán definir cual es el mejor modelo para ello.

—¿Qué hay de las versiones de que Venezuela atraviesa por una severa crisis de derechos humanos, de carestía, falta de alimentos, etc?

—Cuando hablan de derechos humanos se tergiversan las cosas. En Venezuela no hay presos políticos, hay políticos presos, que tiene que asumir su responsabilidad histórica, como Chávez en 1992 cuando fue a una rebelión cívico-militar y estuvo preso dos años porque tuvo una decisión personal.

"Ahora mismo todos estos que se llaman violadores de derechos humanos tienen que pagar por lo que han hecho, mas de 43 muertos en la convocatoria de Leopoldo López cuando llamó a que hasta que no se fuera Nicolás Maduro no dejarían las calles. Las guarimbas de hace tres meses, hay dirigentes que llamaron a sacar del gobierno a Maduro. Por eso, en ningún país del mundo se puede llamar violación de derechos humanos.

"Por ahí nos están atacando. Venezuela lo que sí tiene que hacer valer es la justicia, que no haya impunidad. En 18 años hemos buscado la paz y el diálogo con la oposición. Nunca han querido sentarse en una mesa de negociación donde construyamos el país que ambos sectores queremos. Siempre van por la vía anticonstitucional, la violencia por la calle y desde allí se conjuran políticos y medios de muchos países para decir que violamos sus derechos humanos.

"Cómo dicen que Venezuela es un país que viola los derechos humanos cuando la Constitución establece que es derecho humano la educación, la salud, la vivienda para la gente. Es una asedio y satanización con el proceso bolivariano.

Ojalá los periodistas fueran a Venezuela a ver con sus ojos lo que allí ocurre. Lo que sí sucede es que hay una conjura mediática contra Venezuela.

—Algunos indicadores inflacionarios se observan altos junto con una carestía de alimentos.

—Indudablemente tenemos que hablar de una cultura económica establecida en Venezuela desde hace muchos años. No olvides que tenemos una economía rentista petrolera, dependemos de petróleo. No tenemos fábricas ni empresarios que produzcan medicamentos, tenemos que salir a comprarlo, y en este mismo asedio económico, hay empresarios que no nos quieren vender. Tenemos un bloqueo económico parecido al de Cuba.

"Las aerolíneas se van, Avianca no esta volando, muchas de las agencias de aviones cada vez viajan menos a Venezuela y eso en definitiva es un bloqueo. No decimos que está perfecto el tema de los medicamentos pero sin dudas esa carestía está inducida.

"La inflación es inducida también, porque a los empresarios se le dan divisas para que puedan invertir en Venezuela, por ejemplo, le damos mil dólares para que lo inviertan en el país, pero sólo aplican la mitad y además el resto lo ponen en el mercado negro, o cuando se les dan divisas preferenciales para alimentos o medicinas y lo utilizan para otros productos suntuosos y los revenden a un mayor precio. Esto genera una inflación, no la podemos negar pero, repito, es inducida por los ‘empresarios parasitarios’, como los llamamos, que no están de acuerdo con un proyecto de nación construido en 18 años.

—¿Hay una guerra del sector duro empresarial de Venezuela contra su gobierno? —se cuestionó a Upegui.

—Indudablemente. Una empresa como Kimberly Clark que tenía allí su fábrica, la desmanteló de la noche a la mañana, desapareció todo su equipo y la dejaron vacía. De ese nivel es la guerra económica que tenemos. Han decidido atacar y acabar con la revolución bolivariana y nosotros hemos decidido aliarnos con empresarios nacionalistas que crean en un proyecto o que cuando menos se sinceren y no hagan una guerra.

"No hay una sola parte del mundo en la que los empresarios se enriquezcan de la noche a la mañana. Los que van a estar unidos tienen márgenes de ganancia de 15 por ciento, pero en Venezuela quieren hacerse ricos de un día para otro.

"Nuestros dirigentes han invitado al sector empresarial a que trabaje de la mano con la política de gobierno en un proyecto de nación que construyan y no que desangren al país y a la revolución bolivariana —aclaró.

—¿Cuál es el peor escenario que observarían ustedes a corto plazo?

—Debemos prepararnos para una intervención militar. No hemos dejado de pensar, porque el camino desarrollado contra la revolución bolivariana es de una intervención militar. Si ves la historia, con el gobierno de Obama se decretó a Venezuela como una amenaza para la seguridad de los EU. Si observas a los gobiernos que les han dictado una orden ejecutiva, han sido intervenidos, como lo fueron Libia, Irán, Afganistán.

"Estamos buscando de la mejor manera que no se dé esa intervención. Hemos llamado a todos los sectores, a la oposición, a esos mismos que dijeron hace tres meses que había que había que salir de la revolución bolivariana por la vía de la violencia; hoy dicen que quieren otra vez ir a elecciones para gobernadores, cuando eso es lo que proponemos.

"Han dicho que Venezuela es una dictadura y eso ha calado en los medios, ¿cuál es la dictadura si hemos tenido más de 20 elecciones y todo lo decidimos a través del voto? Hay un sector que quiere tomar el poder por la vía inconstitucional y violenta.

"Ése es el peor escenario. Nuestras fuerzas armadas están trabajando arduamente, pareciera retrógrado que en pleno siglo XXI estemos pensando en una guerra pero a eso nos preparamos, aunque esperemos que no llegue. Agotamos todas las vías, el presidente Maduro ha tratado de conversar inclusive con el presidente de EU para que nos digan por qué tanto asedio con nuestro país.

—¿Es por el petróleo el asedio?

—Venezuela es el primer país del mundo con la mayor reserva petrolera. Tiene 300 años de reserva certificada. Siguen Libia con 175 y luego Arabia Saudita con 75 años. Vamos a certificarnos pronto como el segundo país con la mayor reserva de oro, tenemos litio, mucha agua. Ahí esta la apetencia del imperio norteamericano, por eso vamos a pelear, y para completar tenemos una posición geoestratégica con salida al Pacífico y al Atlántico. Todo ello genera la idea de querer tener un gobierno sumiso, entreguista que pueda ser decidido desde la Casa Blanca y hoy vieron que no es el caso con el gobierno de Maduro, soberano independiente, autónomo y que decide por el camino del pueblo.

—¿Como están las relaciones con México?

—Para nosotros han sido de amistad e intercambio. No nos movemos y tendrán que entender que ese es nuestro proyecto revolucionario. Hay una disputa por los modelos. Vieron la declaración hace unos días del canciller Luis Videgaray, donde decía que quería unas relaciones respetuosas con Venezuela. Nosotros también las queremos.