Política

Y en el quinto año, el gobierno creó el huachicol

agosto 23, 2017

Hace un par de meses, el presidente de la Organización Nacional de Expendedores del Petróleo afirmó que en los estados donde se presenta con intensidad el robo de combustibles, el crimen organizado acapara la friolera de 50 por ciento del mercado. Esto es Puebla, Veracruz, Tamaulipas y Guanajuato donde la pérdida del mercado formal oscila entre 45 y 50 por ciento. Tal es la dramática dimensión del mercado informal de combustibles. Hasta hace poco se encontraban bajo investigación por vender combustible robado 12 gasolineras, seis de ellas localizadas en Puebla. Los funcionarios de Pemex dicen que la empresa no tolerará a los empleados coludidos con el crimen organizado. Está bien, pero es irrelevante.

No hay que olvidar el brutal aumento del precio de los combustibles justificado, si acaso fuera posible, por el marco de la reforma energética impuesta a raja tabla con el beneplácito de la partidocracia. Es a partir de ahí que el del mercado huachicolero se multiplica geométrico.

El gobierno federal prometió que con la reforma energética y el concurso de otros participantes en la oferta bajaría el precio de los combustibles. Mintió. No es casual que el mercado negro se haya expandido geométricamente desde el gasolinazo de enero.

Puestos en la lógica de la reforma energética, los precios de los combustibles debieran estar regidos por los precios internacionales del petróleo. Pero al gobierno eso le tiene sin cuidado y aumenta y hace flotar el precio justo cuando los precios internacionales del petróleo van a la baja por la saturación derivada del fracking.

Desde enero de este año, hay precios regionales máximos determinados por la Secretaría de Hacienda en un esquema estúpidamente complejo mientras libera el precio en cada una de las 90 zonas (¡!) en las que se dividió al país. Difícilmente se puede pergeñar un esquema más complejo e incierto que el salido de los genios región 4 de la Secretaría de Hacienda. El mercado negro de combustibles tiene determinantes diversos, el principal de ellos son las políticas gubernamentales.