Política

Gobiernos protegen megaproyectos con militarismo, acusa el Mapder

agosto 23, 2017

Para los proyectos que amenazan la biodiversidad de la entidad veracruzana, entre los cuales están 500 hidroeléctricas, perforación de pozos petroleros con técnica del fracking, las minas Caballo Blanco y El Cobre, los gobiernos están aplicando aparatos militares de protección a la industria, debido a la resistencia de las comunidades, denunció Rosalinda Hidalgo, del Movimiento de Afectados por Presas y en Defensa de los Ríos (Mapder).

En entrevista, explicó que esta militarización es una especie de salvaguarda que hacen las mismas empresas, como se sabe que causan una pulverización social, por como son impuestos, que no tienen un aval común, que carecen de permisos, que son violatorios de derechos humanos, lo que hacen es acompañarse de un aparato militar, de contrainsurgencia, en donde hay policías que pueden ser legales o no son legales y algunos violentos.

Con este paquete de destrucción social-económica también están agudizándose las condiciones de seguridad para las poblaciones y el discurso oficial es que la presencia militar es para mantener la "seguridad nacional", pero el desarrollo de generación de energía ¿Para quién es? Mientras tanto, criminalizan a los defensores del medio ambiente cuando ellos están desestabilizando el desarrollo nacional.

En la zona del Golfo se tienen que revisar los proyectos energéticos que están no solamente la cuestión de las presas, éstas son parte de un modelo energético actual, un esquema hegemónico, a nivel nacional en producción de energía solo representan un 14 por ciento.

La defensora del medio ambiente señaló que representan más extensión territorial son los hidrocarburos, el problema de estos es que están las formas convencionales de extracción del petróleo, también las no convencionales que son como el fracking y entra el gas natural y estos son los riesgos para la zona Golfo.

Y la Zona Económica Especial (ZEE) en la región norte y sur de Veracruz que se quiere realizar, que estas no sólo van acompañadas con la producción de minerales, de petróleo, de zonas de fracking, también son un paquete de monocultivos uso de agroquímicos, uso de agua, desplazamiento de poblaciones y también tienen que ver con un aparato militar de protección.

Son los territorios que se ponen a la venta a distintas empresas que son las que controlan el mercado mundial y aunque se pongan distintos prestanombres de empresas mexicanas, al final también tienen una parte activa en bonos, pero son la mayor parte para uso de estas grandes empresas, dijo Rosalinda Hidalgo.

La integrante de Mapder expuso que no sólo tenemos que ver el paquete de presas y minas, sino también como parte de un sistema integral para la producción energética, una producción que viene desde una demanda de las petroleras para diversificar su mercado en formas no convencionales.

Veracruz es estratégico, tiene una posición geopolítica para la extracción que va directamente conectada para los Estados Unidos, también ya existía unas líneas para ductos de gas, que eran convencionales pertenecían a la red nacional y con la expansión van a abrir más gasoductos, de ahí mucha gente se puede explicar por qué están abriendo brechas.

Muchos de los proyectos están parados, pero no del todo, porque ha habido más resistencia, porqué están parados, pero 112 proyectos los tiene registrados la Comisión Federal de Electricidad (CFE) desde 2010, podemos identificarlos territorialmente en donde se encuentran, pero hay datos que la Comisión Nacional de Energía tiene 500 concesiones o permisos para Veracruz, algunos proyectos son hasta para 5 megawatts , muy pequeñas, pero que sí tienen un impacto porque hay que considerar que en estos ríos hay vida, las comunidades están cercanas.

Aparentemente están detenidos, pero a principios de abril entró maquinaria en Amatlán, lo que quiere decir que el despojo está presente y no hay información real de cuál será el beneficio, ¿para quién va a ser la energía? Que seguro será para desarrollo industrial y estas están provocando una pulverización social, los pobres quedarán más pobres.