Política

La faena

agosto 21, 2017

La originalmente esperanzadora alternancia veracruzana se ha convertido en una mera ficción producto de la apabullante realidad que cotidianamente se vive en Veracruz, donde la carencia de inversión pública, la inseguridad y la opacidad en el ejercicio del dinero público se mantienen en los mismos, o acaso peores, niveles que el duartismo… Son peores porque el galope del gobierno yunista al perseguir a la pandilla de rateros en que acabó convertida lo que en un momento , desde el gobierno, se insistió en llamar la nueva generación de políticos veracruzanos, se ha mantenido como el único logro de una administración gubernamental que devela un síntoma peor que el del duartismo que es la percepción patrimonialista del ejercicio del poder con una variante adicional: la intención del gobernador Yunes de heredarle el estado a uno de sus vástagos en el más acabado deseo de perpetuación del político que ve a la sociedad como instrumento para saciar apetitos personales… A diferencia de Fidel Herrera que se empeñó en construir una clase política emergente, los niños de la fidelidad, que sustituyera a la gastada y esclerótica generación que representa el vetusto Carlos Brito Gómez, y encabezados por el huelguista de hambre Javier Duarte, Miguel Ángel Yunes le apostó a algo más firme y que difícilmente pudiera traicionarlo o responder a intereses ajenos: la familia… Así, el gobernador se ha convertido en un émulo local del Donald Trump, quien posicionó a sus tres hijos, Donald JR, Erick e Ivanka, en sendos cargos en el gobierno de los EU, sobre todo en el equipo de transición pero, además, con todo y su carga emocional en su odio a quienes ve como adversarios, y, en particular, su profundo desprecio a la prensa a la que considera –igual que el racista estadunidense– como una extensión de sus enemigos políticos… Yunes tiene en Miguel chico a su Donald JR (dicen quienes conocen a la famiglia que éste es su debilidad absoluta y que por él está dispuesto a pasarle por encima a quien sea, incluyendo por supuesto a sus correligionarios en Acción Nacional); en el alcalde de Veracruz, Fernando, a Erick y al tercero de los vástagos, Omar, su operador financiero, el lavador de la fortuna familiar recogida en los cargos públicos que ha ostentado primero como priísta y sobre todo como director del Issste en su época de panista recalcitrante… En el proyecto familiar de los Yunes de Boca del Río se ha insertado alegremente Germán, el hermano del gobernador que está dispuesto a defender el honor y los intereses de la famiglia, a punta de golpes e insultos, tal y como lo pudo comprobar el fin de semana el presidente del PRI porteño, Raúl Diaz, quien recibió las atenciones del bilioso hermano del mandatario en un desafortunado encuentro en el puerto… Lo más extraordinario del fenómeno político de la alternancia a la veracruzana es que en la misma nariz de la sociedad que se hartó de los groseros desplantes de Javier Duarte cuando ejercía el poder de forma omnímoda, de la mano de la otra famiglia, la de su esposa Karime Macías y de la extraordinaria corrupción de esa fallida generación de niños de la fidelidad a la que la gente decidió echar del poder, Yunes está creando su propia versión pero de una manera todavía más insultante y arrogante, al pretender constituir una generación de políticos (cortesanos) panistas que respondan dócil y zalameramente a los más absurdos deseos de sus herederos… Otra aproximación muy consistente con esta idea del poder de los Yunes azules es la que dio en Poza Rica el secretario de Seguridad, Jaime Téllez Marie, cuando furioso le reclamó a los odiosos reporteros que siempre le preguntan de lo malo que pasa en Veracruz pero no le interrogan de lo "mucho" que se ha hecho a favor de los jodidos veracruzanos… Esta clase de actitudes es la misma que tenía su homólogo Arturo Bermúdez Zurita en los más oscuros días del duartismo y fue la que abrió las puertas del infierno y que le costó la vida a 22 periodistas.