Política

Algo más sobre el gallo del gober (y de la secretaria académica)

agosto 14, 2017

Además de proponer para el futuro de la universidad "remangarse la camisa" y "seguir siendo Chaín" (véase el jocoso video en https://youtu.be/lcsplDao_GQ), el gallo del gobernador (y de la secretaria académica) a la rectoría de la UV tiene un pasado digno de recordarse aquí, nomás para que la H. Junta de Gobierno y la comunidad universitaria entera, particularmente en estas fechas, sepan la clase de ominoso aspirante que nos acecha desde las más lóbregas y profundas tinieblas burocráticas; pues el gallo-aspirante es un investigador que no investiga: ha publicado dos artículos en 13 años y, desde luego, no tiene el reconocimiento del SNI. Pero veamos lo siguiente.

Corrían los últimos meses de la administración pasada en la universidad cuando un grupo de estudiantes –de diversas carreras y regiones–, acudió a la Defensoría de los Derechos Universitarios, que en ese momento coordinaba el Dr. Emilio Gidi, para interponer una queja por la violación a diversos derechos que se había cometido en su contra; en su contra de los estudiantes, no de don Emilio. Señalaron como responsable directo de esa persecución al entonces director de Administración Escolar, Ragueb Chaín Revuelta, actual gallo-aspirante-amigo del gobernador (y de la secretaria académica).

Mario Alberto Mendoza García, estudiante de agronomía en la región Xalapa; Manuel Eliseo Pérez Cabañas, alumno de ingeniería en la región Veracruz; Martha Citlali Rivera Chávez, alumna del programa educativo en ingeniería naval, entre otros educandos, casi todos durante los meses de julio y agosto de 2013, se querellaron ante la instancia señalada por diversas decisiones autoritarias y absurdas tomadas por el muy menor oficinista Chaín Revuelta; decisiones que violentaban diversos artículos de la Ley Orgánica y del Estatuto de los Alumnos de la Universidad Veracruzana; pero, sobre todo, eran violatorias del derecho humano a la educación y, de acuerdo con el Artículo Primero Constitucional, ponían a nuestra casa de estudios en peligro de ser demandada ante la justicia federal.

La querella no duró mucho, y tuvo un final más o menos incruento. No obstante, la Defensoría de los Derechos Universitarios emitió una recomendación para dejar sin efecto las medidas autoritarias e ilegales del gallo-aspirante-amigo, pues se probó que éste había afectado "de manera oficiosa a la comunidad universitaria estudiantil". El asunto fue de tal envergadura que tuvo que ser tratado en el H. Consejo Universitario General, y acabó en la fulminante separación del cargo que ostentaba en ese entonces el ilustre tinterillo Ragueb Chaín. La H. Junta de Gobierno ya debe tener copia de la documentación referida al caso, y si no la tiene puede solicitarla a la oficina de transparencia. También hay evidencia en la grabación y versión estenográfica de la intervención del Defensor de los Derechos Universitarios durante la sesión del H. Consejo Universitario, celebrado en diciembre de 2013. O, en su caso, pueden solicitármela, y con todo gusto les haré llegar una copia.

Pero la cosa no paró ahí. Unos días después de su despido, el hoy aspirante a la rectoría hizo abrupto y demencial acto de presencia –"remangándose la camisa" para "seguir siendo Chaín"– en lo que había sido su oficina; ¿el motivo? muy simple: retar e intentar expulsar a golpes al funcionario que lo había sustituido en el cargo. Como en los viejos y felices años de la primaria, secundaria, prepa y parte de la facultad: "¡vamos a rompernos la madre, cabrón!", espetó el gallo a su atónito oponente. La prudencia cupo en este último, y el hoy aspirante a rector y ex director de administración escolar tuvo que dejar definitivamente esa oficina a la que tanto cariño y apego había tomado. El despreocupado visitante que por ahí transite hoy notará los aún perceptibles y profundos rasguños que dejó en la alfombra, pues se rehusaba con tesón a abandonar su hueso: "Yo no me puedo ir de aquí", lloraba; "esta oficina no funciona sin mí", gemía; "ay, ay, ay, ay, ay, paloma", etc. El personal de seguridad, inmisericorde, lo arrojó fuera con profundo desdén. Y ahí murió la cosa muy sospechosamente, pues a otros universitarios –por mucho menos que eso–, la misma administración les ha levantado actas circuncidadas y amagado con la rescisión de contrato.

Mas no crea el lector que aquí terminan las trapacerías del aspirante-gallo-amigo del gobernador (y de la secretaria académica). La Dirección de Asuntos Escolares, de la que fue erradicado –Chaín, no el gobernador ni la secretaria académica– se encargaba y se encarga también de organizar y vigilar la aplicación del examen de ingreso a las diversas carreras ofrecidas por la UV. Se suponía que con el examen diseñado y evaluado de manera estricta y transparente por el Ceneval, ese tema de ancestral problemática se había superado. Sin embargo, en tan delicado y sensible proceso local se cometieron fraudes y estafas reiteradas y documentadas durante su gestión, todas imputables directamente al mencionado amigo-gallo-aspirante a rector.

No se pierdan el próximo capítulo de esta apasionante serie y estén alertas como centinelas, pues, como dijo el que dijo: tengo información que cimbrará a la Universidad Veracruzana.