Economía

Nadie se ha acercado a plantíos de plátano en ruinas de San Rafael: "¿qué vamos a hacer"

agosto 14, 2017

San Rafael, Ver.- El problema "apenas viene" señalan los desmanilladores, cargadores y campesinos que viven del trabajo que les dan estas tierras cundidas del llamado "oro verde", y que Franklin con su furia pasó y se llevó.

Mientras buscan en la tierra uno que otro racimo que haya quedado en buen estado, platican que jamás habían vivido un huracán con tanta fuerza en el viento. Habían sufrido inundaciones, cuando se desborda el río Bobos, incluso saben que el agua llega hasta un metro o metro y medio en las partes más bajas de San Rafael, donde hay plantíos de plátano, pero un viento de 160 kilómetros por hora no.

El despertar del día jueves fue triste para muchos trabajadores del campo en San Rafael, cuando vieron que las matas de plátano estaban prácticamente acostadas sobre la tierra. "Se perdió un mundo de dinero. Si el gobierno no nos manda ayuda, no sabemos qué vamos a hacer. Ahorita todavía estamos rescatando lo poco que quedó, pero en unos días más, ¿qué vamos a hacer? Porque todo el plátano que se cayó, ya no sirve y volver a sembrar se va a llevar un año ver la producción", refiere el desmanillador Jaime Portilla Herrera.

Los hombres y mujeres dedicados a desmanillar son aquellos que quitan los plátanos de un racimo. Lo hacen con cuidado para que la fruta no se maltrate. Después la lavan y la acomodan en rejas de plástico de 30 o 40 kilogramos cada una.

Su labor es limpiar y acomodar el plátano de la variedad Oaxaco hasta llenar un camión que transportará un promedio de 10 toneladas a la central de abastos en la Ciudad de México. Por día, reciben un salario de entre 100 y 150 pesos y creen que su patrón podría darles trabajo una semana más en lo que ayudan a limpiar el terreno, pero después que hayan terminado esta labor y no puedan cosechar, vendrá el desempleo.

"Queremos pedirle a las autoridades que den apoyos de empleos temporales a la gente trabajadora, porque piden apoyos para el campo pero y los que no somos productores, los que somos empleados, ¿cómo le vamos a hacer? Ahorita esta semana habrá y después, ¿qué va a pasar?", expresó.

Una mujer que vive en la comunidad El Pital, Domitila Hernández, perteneciente a este municipio, expresó su preocupación por que está semana inician las inscripciones para el ciclo escolar 2017-2018 y al quedarse sin trabajo de desmanilladora, no sabe qué hará para mantener a los hijos.

"¿Qué hago? Si se acabó el plátano, se acabó todo aquí en San Rafael. Si mi patrón hasta quiere llorar de ver que se acabó todo el plantío y de él dependemos como 30 empleados, que todos tenemos familia que mantener. Y nadie ha venido, nadie del gobierno nos viene a dar su apoyo, pero en campaña ahí si están buenos", finalizó.