Política

Autonomía universitaria y autonomía presupuestal

julio 28, 2017

La autonomía universitaria y la autonomía presupuestal son dos hitos del desarrollo institucional de la Universidad Veracruzana. Sin embargo, se deben ubicar en dos contextos diferentes. La autonomía de la Universidad Veracruzana (UV) fue propuesta por el gobierno de Patricio Chirinos Calero y aprobada por el Congreso del Estado el 26 de noviembre de 1996; no obstante, la autonomía universitaria ya se había aprobado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; el 9 de junio de 1980 se elevó a rango constitucional la autonomía universitaria.

Por su parte, la autonomía presupuestal de la UV surgió por las presiones que ejerció un grupo organizado de académicos denominado "Colectivo en Defensa de la Universidad Veracruzana". Ante estas presiones, el 3 de marzo de 2016 la LXIII legislatura dio entrada a la iniciativa de decreto del gobernador donde se propone la autonomía presupuestaria de la UV otorgándole un 3% del total del presupuesto estatal. Posteriormente, el 12 de abril de 2016, el colectivo de académicos organizó un debate con los candidatos a gobernador; al final del debate firmaron los siguientes compromisos: a) cubrir el adeudo que el gobierno tiene con la UV; b) impulsar ante el Congreso la iniciativa de ley que otorgue 5 por ciento del presupuesto total del estado bajo el principio de progresividad; c) garantizar el mantenimiento y expansión del patrimonio de la UV, y d) refrendar la ley de autonomía. Subsiguientemente, la lucha por la autonomía presupuestal de la UV se institucionalizó, asumiendo el encargo la rectora de la universidad. A continuación, correspondió al grupo legislativo "Juntos por Veracruz" proponer el decreto sobre la autonomía presupuestal el 31 de enero del año en curso; en términos generales, proponen la asignación del 4% a la UV del presupuesto total de egresos del gobierno del estado de Veracruz.

El pasado 20 de julio la LXIV Legislatura aprobó el decreto que reforma el artículo 10 de la Constitución de Veracruz; entre las adiciones a la Ley se tienen: a) el presupuesto asignado a la Universidad Veracruzana no podrá ser menor al cuatro por ciento del total del presupuesto general del Estado; b) en ningún caso, el monto del presupuesto asignado, será inferior al otorgado en el ejercicio inmediato anterior; c) para 2018 se le fijará un presupuesto de 3% del total del general del Estado y d) a partir de 2019, se incrementará gradualmente de forma anual hasta llegar al 4% para el ejercicio fiscal de 2023. Cabe aclarar que para el ejercicio de 2017 se ejercerá el presupuesto aprobado para este año; a este respecto, los integrantes del Congreso del Estado realizaron un exhorto para que el gobernador incremente el presupuesto de la UV al 2.58%.

Para ubicar las implicaciones de la reforma en cuestión es preciso mencionar los diferentes elementos que integran la autonomía universitaria. Usualmente se asocia a la autonomía universitaria con los siguientes factores: a) De gobierno. Las universidades tienen la facultad y responsabilidad de gobernarse a sí mismas; b) Académica. La universidad realiza sus fines de acuerdo con la libertad de cátedra e investigación y el libre examen y discusión de las ideas; la determinación de sus planes y programas; y la fijación de los términos de ingreso, promoción y permanencia del personal académico y c) Económica. La universidad tiene la facultad de administrar libremente su patrimonio.

En una de las dimensiones que abarca la autonomía universitaria se encuentra contenida la autonomía presupuestaria. Por su parte, el presupuesto es un instrumento de política gubernamental, mediante el cual se asignan recursos y se determinan gastos, para cumplir con los objetivos propuestos en el Plan de Desarrollo. En este sentido, la autonomía no se entiende como autosuficiencia económica, debido a que casi la totalidad del presupuesto de la UV proviene de los subsidios de los gobiernos estatal y federal. La autonomía presupuestal de la universidad se refiere a la facultad de administrar de manera libre su patrimonio; este tipo de autonomía ya lo venía ejerciendo la UV. Por otro lado, lo que aprobó la LXIV Legislatura fue un techo presupuestal para la UV del 3% respecto al total del presupuesto de egresos para 2018 y del 4% para 2023.

La aprobación de este techo presupuestal tiene una gran trascendencia al robustecer la autonomía universitaria debido a que obstaculiza al gobierno el manejo del presupuesto con la finalidad de influir en la vida institucional de la universidad. Asimismo, otorga estabilidad al proceso de planeación de la UV al tener la seguridad de que dispondrá de un monto determinado de recursos para realizar sus funciones. Además, el presupuesto adicional que obtendrá la UV, lo podrá utilizar para ampliar la oferta educativa, fortalecer el área de investigación y extender los programas sociales y de difusión de la cultura.

Finalmente, la autonomía universitaria implica el respeto a los principios constitucionales a que está sujeto todo órgano e institución del Estado. En este sentido, la autonomía presupuestal debe observar la normatividad relativa a la rendición de cuentas y de transparencia, tanto al interior como al exterior de la UV.