Política

Placer por el dolor y diputados

julio 27, 2017

Hace poco se había prohibido en Veracruz los espectáculos que para serlo implicaban el maltrato y el sufrimiento de animales. Corridas de toros, peleas de gallos, desde luego peleas de perros. Era una buena ley que implicaba un alentador grado de empatía hacia otras expresiones de vida y, más allá del respeto a la vida, su protección.

Con el deleznable argumento de la crisis económica del estado, 25 de los así llamados representantes populares aprobaron la derogación de la ley para permitir vuelvan a instaurarse las corridas de toros y otros espectáculos basados en el sufrimiento de otros mamíferos y aves.

La bancada del partido en el poder aprobó "adecuaciones" para volver a permitir espectáculos decadentes. Ninguna diversión basada en el sufrimiento de otro ser vivo puede ser validada. Menos con la mezquindad argumental de la conveniencia económica.

"Quedan excluidos de la aplicación de la presente Ley, los espectáculos de tauromaquia, capea de toros, novillos y vaquillas, casteo de aves de combate, faenas camperas, carreras de caballos, actividades relacionadas con el deporte de la charrería, jaripeos, granjas cinegéticas, Unidades de Manejo Ambiental (UMAS) y demás permitidas por la Ley, las que habrán de sujetarse a lo dispuesto en las Leyes, Reglamentos y demás ordenamientos jurídicos aplicables a la materia".La adecuación hace nugatoria la ley, pero lo ocultan con el penoso eufemismo de "adecuaciones". Zafios.

Veracruz tiene una sociedad cada vez más civil y organizada. Como se vio durante la sesión de restauración de la barbarie y se ha visto con los jubilados y otros grupos resistentes, pero está mal representada por pragmáticos con algolagnia. Pedantes subhumanos con nombre y apellido.