Política

En manos de sus cómplices y allegados, hundir a Duarte

julio 27, 2017

Orizaba, Ver.- En las manos de los amigos y cómplices, igual detenidos, de Javier Duarte está el hundirlo en la cárcel. De sus declaraciones ministeriales y posibles acuerdos políticos depende la situación jurídica del exgobernador; el robustecimiento a las denuncias por malversación de fondos destinados a la Seguridad Pública, que pudieron haber apoyado al esclarecimiento de las desapariciones forzadas, también le complicaría su proceso legal, incluso su esposa, Karime Macías, si es enjuiciada "se convertiría en su peor enemiga".

El abogado penalista César Cortes hace un análisis del escenario jurídico por el que en este momento pasa Javier Duarte de Ochoa, de inicio admite que ni la defensa ni el propio ex gobernador esperaban ser vinculados a proceso, "sobre todo por la debilidad que la PGR tuvo en la primera audiencia penal".

Hoy las condiciones cambiaron "y por lo menos los dos próximos años estará en la cárcel, posiblemente alcance la libertad y continuar su proceso fuera de prisión, pero eso igual tiene que ver con la conveniencia política del sistema, al que no le conviene dejarlo en este momento en libertad.

"El escenario inmediato no es nada agradable para él, sobre todo porque hay voces de otros actores que exigen que se le enjuicie por otro delitos, algo que ya es imposible de hacer. En este caso –dijo– se encuentran los colectivos de víctimas de desaparecidos, difícilmente se va a poder enjuiciar por ese caso, pero lo que sí se puede hacer es endurecer las carpetas de investigación, aportar los datos de prueba con los que pueda demostrar que esos desvíos de dinero pudieron haber ayudado a esclarecer las desapariciones forzadas".

Los familiares de las víctimas, explica, tiene mucho que aportar para poder involucrar al ex gobernador, porque en su gobierno recibió mucho dinero que pudo haber aportado a los colectivos y se realizara la búsqueda de sus familiares, pero ese dinero nunca apareció, nunca se destinó. En ese tema, las propias familias tienen mucho que aportar para endurecer esas carpetas de investigación que harían más grave la responsabilidad del exgobernador en el tema de los desaparecidos.

Si se logra acreditar todo esto, se podría acreditar un delito de lesa humanidad, si partimos del hecho de que no se perdió una sola persona, son miles las que están desaparecidas en el estado de Veracruz y que no fueron buscadas por el gobierno de Javier Duarte, ni siquiera hay un bando de ADN y si lo hubo sólo engañaron a los familiares diciéndoles que lo habían hecho. Si todo eso se acredita, se convierte en una responsabilidad que probablemente no se le pueda cargar directamente a él por los tratados de extradición, pero sí hay actores como Arturo Bermúdez que puede terminar de hundir al exgobernador.

"Por eso la libertad de Javier Duarte, en un par de años, depende en mucho de las declaraciones que hagan sus amigos o cómplices. Si declaran todo lo que saben el caso daría un vuelvo enorme, porque sería motivo de ampliación de las investigaciones y muy probablemente de esa manera no tendría forma de defensa. Hay que encontrar la llave en Bermúdez para el tema de las desapariciones".

"El futuro legal de Javier Duarte está en las manos de sus amigos y cómplices. Él debe preocuparse por la cantidad de personas que están detenidas y los que faltan por detener, porque todo indica que su libertad no va a depender de sus abogados sino de los testigos que tiene en su contra. Eso es lo que complica su defensa, porque son hechos que el mismo Duarte desconoce. No sabe a quiénes vayan a detener, qué vayan a declarar en lo subsecuente o a qué tratos pudieran llegar.

"El proceso legal se le complicará si al final la PGR considera que Karime Macías tiene responsabilidad penal y surja la necesidad de aprehenderla y entonces correría el riesgo de que su esposa se convierta en su peor enemiga".