Política

Caña Amarga

junio 23, 2017

w La crisis moral en el Pentathlón de Veracruz w Acoso sexual, detención con arma de fuego, desvío de recursos

El Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario (PDMU) nació en 1938, formado por un grupo de jóvenes estudiantes de Medicina de la UNAM. Desde un inicio su formación fue férrea, militarizada, con tendencias morales y éticas muy fuertes; casi 80 años de generar niños y jóvenes con convicción sólida. Sin embargo, como en todas las manzanas, alguna se pudre y en el caso de los elementos, no todos están convencidos de los ideales con que nació el PDMU, al menos no muestran congruencia.

Conforme van pasando los años, las deserciones de grupos que ya no están de acuerdo, van creciendo, formándose otros grupos independientes. Tener la total obediencia de los elementos y mandos, para un Jefe de zona (estado) o sub zona (ciudad), es tentador, porque se le puede pedir al elemento que baile o se meta al lodo o corra bajo la lluvia y el elemento obedecerá. Si el jefe de zona no tiene la suficiente ética o fortaleza moral, puede cometer errores de tiranía o desviar la obediencia hacia otro rumbo.

La gran mayoría de mandos en el país tienen esa enorme fortaleza de orientar al bien, dando su vida entera por la institución y la patria. Es más, a tiempo renuncian para dar paso a nuevos elementos que se formen como mandos. Pero no todos los casos son iguales, hay muchos que viven del PDMU, que no trabajan en nada más que vivir de estar allí, al frente de los grupos, se eternizan al frente, aun cuando las zonas o sub zonas se les caen a pedazos. Los niños y jóvenes miran a los jefes del PDMU como sus ídolos, sus guías, por eso es muy criticable que un mando asuma una mala conducta.

En el caso de la Sub Zona Veracruz, Roberto Salas León ha estado al frente del PDMU por casi 15 años, vive de eso, no solamente él, sino casi todo su Estado Mayor. Convirtió en estos años al PDMU como una sucursal del PRI, mandando a las sub zonas a ponerse a disposición del partido, cuando él estaba en nómina de la Sefiplan, a cambio de poner a más de 20 ciudades a trabajar para el sistema de Fidel y luego de Duarte.

Los jóvenes sanos, talentosos, que entraron para ser buenos nacionalistas, fueron convertidos en guardaespaldas de funcionarios priístas, sin armas, pero que no cobraban como tal, se les consideraba "servicio voluntario" a cambio de apoyos que le darían Fidel Herrera y Javier Duarte en los dos sexenios pasados al PDMU.

La inmoralidad de los mandos estatales y municipales provocaron que se fueran formando nuevas asociaciones deportivas y militarizadas paralelas, algunas independientes y otras se fueron con el rival más fuerte que tienen en PDMU, que es el Penta América, que tiene grupos ya en Poza Rica, Córdoba, Minatitlán.

Sin embargo, la conducta del mando PDMU no cambia a pesar de que se le están yendo de las manos. A principios de mayo hubo un curso de Infantería de Marina, en la sub zona Veracruz, a cargo de César Terrones Sastre, quien dio el curso fue un Sargento llamado Nahúm X, miembro de la Semar.

Durante la Noche, Nahúm se metió al dormitorio de una elemento femenil e intentó abusar de ella. Los guardias intervinieron y salvaron a la joven que alcanzó a gritar pidiendo auxilio. El Estado Mayor, conformado por 7 mandos estatales, intentó poner la denuncia pero Terrones Sastre defendió al elemento acusado y obligaron a la familia a guardar silencio. El más insistente de denunciar fue un mando de sub zona del sur, que fue relegado y estigmatizado por la comandancia de zona, al grado que tuvo que renunciar y formar un grupo independiente.

La mala ley no escrita en el PDMU es que todo lo que sea indebido no debe salir a la luz pública, porque dañaría la reputación de la institución. Igual que en las pecatas de la iglesia católica. La relación de los mandos de Veracruz puerto con dueños de bares y cantinas en esa ciudad provoca que los elementos, jóvenes sanos, terminen trabajando en esos antros, como meseros o cantineros.

Esta semana finalmente se le retiró el mando a César Terrones Sastre, luego de ese escándalo interno y de la muerte de un joven pentathleta a manos de la delincuencia organizada a principios de año, que fue "levantado" en un antro y terminó desmembrado y arrojado en una calle del puerto. Era realmente admirable y no era delincuente.

El pasado 3 de junio, fue detenido en Minatitlán, Daniel Altamirano Garcia, Comandante de la sub zona Minatitlán del PDMU, cuando realizaba "mapacheo" a favor del PRI. Iba en una camioneta cerrada, con otros hombres y portaba un arma corta, automática.

La nota de Radio Sur, de Minatitlán, fue la siguiente:

Localizan arma en camioneta de Ciro Porras, hay 10 detenidos

En la colonia 8 de mayo de Minatitlán fue detenido un vehículo con 10 personas a bordo, quienes amedrentaban a los votantes cercanos a una casilla. El vehículo es una camioneta Ford Lobo de color negro, con placas XR-75082, la cual pertenece a Ciro Gonzalo Félix Porras, candidato a la presidencia de Minatitlan, por el PRI, en la cual fue localizada una pistola 38 súper. Las 10 personas fueron detenidas y puestas a disposición. Hasta ahí la información de Radio Sur.

Los hombres en mención, fueron puestos a disposición de la PGR en Coatzacoalcos. Incluyendo el Mando del Pentathlón. Pero, increíblemente, luego de salir bajo fianza, siguió al frente del PDMU de Minatitlán, ratificado por Roberto Salas, jefe de la zona Veracruz, quien mandó al delegado de la PGR un documento donde lo defendía y avalaba su conducta. Las redes sociales en el sur del estado criticaron fuertemente esta actitud del PDMU. Lejos de ser expulsado el mando de Mina, fue defendido, porque finalmente su "mapacheo" por el que fue detenido era a favor del PRI, partido para el que ha trabajado los dos últimos sexenios el PDMU de Veracruz.

A esto se suma la creación de "Meraki Diseños", empresa que pretendía darle servicios a líderes priístas en las pasadas campañas, pero que no fructificó; para su protocolo notarial y organización se llevó parte de lo que aportaron las sub zonas para la reunión anual llamada jura de bandera 2017, donde los nuevos elementos de cada municipio juran bandera en una sola reunión estatal.

La costumbre de algunos mandos estatales y locales de emborracharse los mandos con sus elementos ha sido evidenciada hasta en redes sociales, relajando la moral que debería tener la institución.

Continuará...