Política

Aún existe discriminación a la comunidad LGBTT, incluso de funcionarios: activista

junio 16, 2017

Poza Rica, Ver.- A pesar de que desde hace 14 años México cuenta con una Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, la comunidad lesbiana, gay, bisexual y transgénero (LGBTT) sigue siendo víctima de violencia y discriminación, inclusive de parte de los funcionarios públicos que deberían evitar este tipo de situaciones, según denuncias de activistas.

En el marco de la realización del evento "Arte de la diversidad", organizado por el ayuntamiento de Poza Rica como espacio para la prevención de la discriminación hacia las personas por cuestiones de su preferencia sexual, activistas denunciaron que siguen siendo víctimas, incluso de parte de quienes deben defenderlos, como ocurrió recientemente en el Instituto Municipal de la Mujer, donde se negó la atención a una mujer por su preferencia.

La activista Jessica Herrera Báez lamentó que a pesar de los avances en materia legislativa a nivel nacional y en entidad como la Ciudad de México, en estados como Veracruz aún no pueden gozar de la plenitud de sus derechos para unirse en matrimonio o adoptar hijos.

"Sigue siendo mal visto. Aún dentro de la globalización, sigue habiendo dentro de los núcleos familiares el rechazo hacia los jóvenes por razón de su preferencia sexual. Tenemos casos de intentos de suicidio por el rechazo de sus propias familias, lo mismo en la ciudad que en las zonas rurales"; al ser expulsados, llegan a las ciudades y se ven obligados a ejercer el trabajo sexual.

Con estas actitudes, comentó, se viola el derecho de elegir con quién se quiere estar, pasando por encima de lo dispuesto en el artículo primero constitucional, que rechaza la discriminación.

Aunque parte de este rechazo hacia la comunidad LGBTT es un tema cultural, también la religión ha influido para evitar que se les abran los espacios, cuando debería ser un asunto a tratar con total laicidad.

Sin embargo, otros sectores, que deberían tener mayor apertura, siguen cometiendo actos discriminatorios. Existen casos en los que dentro de las propias instituciones que los deberían defender, por no ser heterosexuales, les niegan los apoyos.

No existe un registro certero de los casos de discriminación, porque la mayoría de ellos no son denunciados y quedan sólo en el anecdotario; no obstante, es común que, por ejemplo, a madres lesbianas la propia autoridad les quite la guardia y custodia de sus hijos, sólo por su preferencia sexual, lo que ha derivado en largas batallas legales, que finalmente, terminan beneficiándolas, pero que no deberían darse.