Política

Xalapa, un futuro viable

mayo 30, 2017

El día miércoles 21 de mayo se cierran las campañas electorales para elegir al futuro presidente municipal de Xalapa. Al cabo de un mes de trabajo, puedo afirmar que la ciudadanía lo que más desea es un gobierno que esté cercano a ella, un gobierno que le cumpla y que atienda sus principales reclamos. Tal vez la demanda más fuerte consiste en acabar con la inseguridad. Después de años de deterioro en la economía y de una muy escasa apertura de empleos, Xalapa vive hoy una de las crisis más severas de su historia. El estancamiento económico se expresa en una creciente inseguridad.

Una plaga de delincuencia se dedica día tras día a asaltar a una población que pareciera vivir sin protección alguna. Los cuerpos de seguridad pública brillan por su ausencia. Y cuando aparecen, su presencia es por demás inútil: su función estratégica, brindar protección, ha sido desmantelada. Desde que el gobierno del Estado asumió la función de coordinar a la policía, quitando al municipio xalapeño la facultad de atender esa tarea, todos los recursos que se reciben de la Federación parecieran ir hacia otros municipios, menos a Xalapa.

Según las normas internacionales, debería haber tres policías por cada mil habitantes. En Xalapa tenemos apenas un tercio de los necesarios: para una población de más de 500 mil habitantes, sólo contamos con 500 policías. Es evidente que el número de agentes de seguridad es insuficiente, pero lo peor es que no están certificados y carecen de la confianza de la población.

Resulta entonces que el reclamo de la ciudadanía está muy justificado. Necesitamos contar con más seguridad y, sobre todo, con una policía de barrio, una policía vecinal que sea confiable, y que acuda puntualmente al llamado de la gente. En la actualidad, la gente solicita ayuda y ésta llega tarde y con muy escasos resultados. La impunidad cunde y esto es lo que ha facilitado la proliferación del crimen. El gobierno del Estado está obligado a depurar los cuerpos de seguridad pública y brindar más y mejor protección a la ciudadanía.

La crisis política que dejaron Duarte y el PRI se expresa hoy en una crisis económica. Xalapa atraviesa por un deterioro constante de su mercado de trabajo: no se abren nuevos empleos y los jóvenes no cuentan con oportunidades para incorporarse de modo útil a la vida económica de la ciudad. Cuando la juventud no tiene posibilidades de trabajo, se vuelve vulnerable a ser reclutada por actividades delictivas. De algún lado hay que sacar dinero.

Por ello, es indispensable abrir nuevas oportunidades de empleo. Platicando con empresarios hemos llegado a la conclusión de que la mejor manera de hacerlo consiste en promover una política económica que fomente inversiones en cuatro campos: el turismo, la agroindustria, la construcción y la innovación tecnológica. Xalapa puede impulsar, como centro de una región con un rico capital natural, múltiples tipos de ecoturismo y de turismo de aventura. Además, con la presencia de muchos creadores, podemos ofrecer gran cantidad de actividades artísticas, como son la música (desde la clásica hasta llegar al jazz y todas las variedades de la cultura popular, pasando por nuestra mejor carta: el son jarocho), las artes plásticas, el teatro, la danza y la literatura. La cocina regional veracruzana es un poderoso atractivo y goza de un gran prestigio en toda la nación.

La región produce muchísimas materias primas que podrían ser objeto de un procesamiento industrial. No tenemos por qué dejar que el mango o la naranja se echen a perder, es posible procesarlos y exportarlos a mercados distantes. No sólo de café y azúcar vive nuestra región. Con las nuevas tecnologías, podemos diversificar las agroindustrias y ampliar nuestra capacidad de atraer divisas. Nuestros estudiantes, fruto de un gran esfuerzo de más de 30 centros de educación superior, se pueden involucrar creativamente en múltiples actividades de diseño que podrían potenciar la presencia de Xalapa en los mercados nacionales e internacionales. En la innovación tecnológica nuestros alumnos han dado prueba de que pueden ganar concursos internacionales.

El renacimiento económico de la zona se encuentra íntimamente asociado al impulso de una política ambiental vigorosa. Nuestra prioridad consiste en trabajar en tres líneas: avanzar hacia un nuevo modelo de gestión de los residuos sólidos, preservar y ampliar las áreas verdes (parques, jardines, huertos urbanos), y desmantelar la pésima y corrupta gestión hoy imperante del agua, transitando rápidamente hacia una gestión sustentable de los recursos hídricos.

Abatir la pobreza y la desigualdad es posible llevando obra pública y mejores servicios a la población que reside en nuestras abandonadas colonias situadas en la periferia. Años de exclusión se encuentran detrás de la ola de pandillas que azota a nuestra gente. Por ello es urgente llevar casas de la cultura, instalaciones de deporte y salud a los hogares que hasta ahora han quedado despojados del acceso a los beneficios del desarrollo. Al colocar en el centro de nuestro programa la atención a las colonias marginadas, podremos transitar hacia una sociedad menos desigual y con más oportunidades para romper la reproducción intergeneracional de la pobreza.

De una manera articulada, y con una amplia participación ciudadana, el proyecto que nos hemos comprometido a realizar hará posible que Xalapa supere su actual crisis. Combatiendo la corrupción hoy imperante, tendremos más recursos para nuestra gente, y con un gobierno austero y eficiente, es viable que nuestra amada ciudad vuelva a florecer nE